Juego peligroso

Hace un juego siniestro, de humor negro, atribuido a los soviéticos, denominado “ruleta rusa”. Se sortea el primer participante, que introduce una bala en un revolver. En seguida gira aleatoriamente el tambor, coloca el cañón en la cabeza y aprieta el gatillo.

Si escucha un clic respirará aliviado y pasará el arma al compañero. Este repetirá el ritual. Así harán ambos, sucesivamente, hasta que uno de ellos se vuele los sesos.

Variante brasileña es la “ruleta paulista”, practicada por jóvenes en São Paulo, hace años. Consistía en cruzar calles a alta velocidad, sin respetar señales de tráfico, montados en sus potentes motos. Al sabor de la suerte el motorista podría llegar ileso al otro lado o chocar con otro vehículo.

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A María

En la siguiente poesía, debido a la inspiración de nuestra distinguida colaboradora, la señorita doña Amalia Domingo; creemos admirarán con nosotros, nuestros lectores, a la par que sus elevados pensamientos, esas frases que llenas de ternura y sentimientos religiosos, revelan las virtudes y grandeza de su alma: y nosotros al manifestar a dicha ilustrada señorita nuestra sentida gratitud, le rogarnos, con toda la verdad de nuestro corazón, que no nos prive de aspirar con frecuencia el encanto de sus melodías.

A María

¿Quién eres, niña de negros ojos,
que en mí has fijado tu mirada ardiente,
y en él revelas ansiedad y enojos?
¡Algún recuerdo evocaré en tu mente!

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Jesús- Cristo “El camino, la verdad y la vida”

“Todos los sufrimientos, miserias, desengaños, dolores físicos y pérdidas de seres queridos encuentran su consuelo en la fe del porvenir y en la confianza en la justicia de Dios que Cristo vino a enseñar a los hombres. Para el que nada espera después de esta vida, o que simplemente duda, al contrario, las aflicciones caen sobre él con todo su peso y ninguna esperanza viene a endulzar su amargura. Esto es lo que hizo decir a Jesús “venid a mí, todos los que estáis trabajados, y cargados y yo os aliviaré”.

El espiritismo nos presenta una figura de Jesús muy diferente a la que hemos tenido a lo largo de los siglos. Para presentar esta nueva figura que es el Cristo que el espiritismo nos ofrece, he seleccionado algunos textos de nuestro maestro Allan Kardec. El primero dice así:

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Alegría

Alegría es el cántico de las horas con que Dios te acaricia el paisaje en el mundo.

En todas partes, brotan flores por sonrisas de la naturaleza y el viento peina la cabellera del campo con música de cuna.

El agua de la fuente es cariño fundido en el corazón de la tierra y el propio grano de arena, inundado de sol, es mensaje de alegría hablándote desde el suelo.

No permitas, así, que tu dificultad se haga tristeza entorpecedora en los otros.

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Sobre las sociedades espiritistas XIX, XX

Amigos míos y fieles creyentes, soy siempre feliz de poderos dirigir por el camino del bien; es una misión dulce que Dios me da, de la que estoy contentísimo, porque el ser útil es siempre una recompensa. Que el Espíritu de caridad os reúna, tanto a la caridad que da como a la caridad que ama. Manifestaos pacientes contra las injurias de vuestros detractores; sed firmes en el bien, y sobre todo humildes ante Dios; sólo la humildad eleva; es la única grandeza que Dios reconoce. Entonces solo vendrán a vosotros los Espíritus buenos; de lo contrario el del mal se apoderaría de vuestra alma. Sed bendecidos en nombre del Creador y os engrandeceréis a los ojos de los hombres, al mismo tiempo que a los ojos de Dios.

San Luis.

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Reuniones y sociedades espíritas

Así titula Allan Kardec el capítulo XXIX del libro de los médiums, cuya amplia comprensión nos atañe a todos los que, de una manera o de otra, queremos formar parte en la construcción de la Gran Familia Espírita. Un capítulo que nos introduce en la realización de reuniones espíritas responsables y la constitución de sociedades unidas y armonizadas en la correcta vía de la renovación del pensamiento humano. El codificador expone este tema en la última parte del libro explicando claramente la importancia que adquieren las instrucciones que le han precedido.

Siendo cada reunión un todo colectivo, le incumben las consecuencias naturales de unas enseñanzas que debemos de conocer muy bien, así como aplicar la disciplina y la vigilancia que ellas mismas recomiendan. Comienza destacando las ventajas que presentan las reuniones espíritas, acreditando que las personas que participan de ellas se esclarecen mediante el intercambio de ideas, preguntas y observaciones, siendo estas, una riqueza para el crecimiento individual y colectivo.

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Vida y Valores (Hijos adoptivos)

Vale la pena parar a pensar en el significado de los hijos en nuestra vida. Cuando un matrimonio se une y de esa unión viene un hijo, ese hijo es el coronamiento de una relación que se admite importante. Un hijo es símbolo de la rigidez de una unión que fue establecida en bases de un bien querer, en bases de afecto, de amor. El hijo, en fin, es ese lazo que acostumbra unir dos partes humanas: el padre y la madre, el matrimonio para que, a partir de ahí, se establezca la familia.

Cuando pensamos en hijos biológicos es eso lo que se da. Pero ¿y cuando la cuestión envuelve a los hijos adoptivos? Como el nombre lo dice, son nuestros hijos porque los adoptamos como tales. No son nuestros hijos biológicos, no nacerán de nuestras entrañas, de nuestras células, pero nacerán de nuestros sentimientos.

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Adiós a Sevilla

Adiós, Sevilla, adiós, de ti me alejo;
por siempre vivirás en mi memoria;
la tumba de mi madre aquí la dejo;
tu recuerdo será toda mi gloria

Adiós vergeles que crucé en mi infancia
vagando por mis labios dulce risa,
yo os mandaré a través de la distancia
un suspiro en las alas de la brisa.

Adiós, adiós, y si al cruzar los mares
pierdo mi vida de constante duelo,
por la que fiel lloró vuestros pesares,
rogad amigos, con ferviente anhelo.

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