Diez maneras de amarnos a nosotros mismos

1 – Disciplinar los propios impulsos.

2 – Trabajar, cada día, produciendo lo mejor que podemos.

3 – Atender los buenos consejos que trazamos para los otros.

4 – Aceptar sin rebeldía la crítica y la reprobación.

5 – Olvidar las faltas ajenas sin disculpar las nuestras.

6 – Evitar las conversaciones inútiles.

7 – Recibir en el sufrimiento el proceso de nuestra educación.

Leer másDiez maneras de amarnos a nosotros mismos

Vida y valores (La bendición del cuerpo)

San Francisco de Asís acostumbraba decir que su cuerpo era un dulce burrito. Y explicaba que aquel burrito lo llevaba por todas partes. Obediente, tranquilo, exigiéndole muy poco, con muy pocas necesidades. Cuando pensamos en esa imagen creada por Francisco, de que nuestro cuerpo sería nuestro burrito imaginamos que él es nuestro instrumento de trabajo en la Tierra. Es gracias a nuestro cuerpo que nosotros, seres espirituales, aprendemos en el camino de la evolución. Del mismo modo que, para desplazarnos en el mundo, necesitamos de vehículos que nos lleven de aquí para allí, para venir del mundo de los Espíritus para la Tierra, todos precisamos de ese instrumento corporal, de ese vehículo que llamamos cuerpo físico.

Parece, sin embargo, que poca gente da importancia al cuerpo físico como debería darse. Lo trata con una cierta dejadez, con cierta indiferencia, con ciertos descuidos. El cuerpo físico es, de hecho, esa oficina notable de bendiciones, ese burrito maravilloso que nos lleva para todo lugar. Pero tiene necesidades propias.

Leer másVida y valores (La bendición del cuerpo)