Jeremías y los falsos profetas

11. Esto dice el Señor de los ejércitos: no queráis oír las palabras de los profetas que os profetizan y os engañan: “hablan visión de su corazón”, no de la boca del Señor: – Dicen a aquellos que me blasfeman: El Señor dijo: paz tendréis; y a todo el que anda en la perversidad de su corazón, dijeron: No os vendrá mal. – ¿Mas quién asistió al consejo del Señor, que vio y oyó lo que dijo? “Yo no enviaba estos profetas, y ellos corrían; no les hablaba y ellos profetizaban”. – He oído lo que dijeron los profetas que en mi nombre profetizan mentira y dicen: He soñado, he soñado. – ¿Hasta cuándo será esto en el corazón de los profetas, que vaticinan mentira, y que profetizan engaños de su corazón? – Pues si te preguntare este pueblo, o un profeta, o un sacerdote diciendo: ¿Cuál es la carga del Señor? Les dirás: Vosotros sois la carga y yo os arrojaré, dice el Señor. (Jeremías, capítulo XXIII, v. 16, 17, 18, 21, 25, 26 y 33).

Voy a hablaros sobre este pasaje del profeta Jeremías, amigos míos. Dios, hablando por su boca, dijo: “Hablan visión de su corazón”. Estas palabras indican claramente que ya en aquella época los charlatanes y los exaltados abusaban del don de profecía y lo explotaban. Abusaban, por consiguiente, de la fe sencilla y casi ciega del pueblo, “profetizando por el dinero” las cosas buenas y agradables. Seguir leyendo “Jeremías y los falsos profetas”

Autorrealización del adolescente a través del amor

El amor es siempre el alimento esencial de la vida. En todos los periodos de la existencia física y espiritual de la criatura humana, constituye el estímulo y la sustentación de los objetivos ennoblecedores, facultando alegría y proponiendo metas elevadas para ser alcanzadas.

En la infancia y en la adolescencia, representa el más valioso vehículo de ayuda al desarrollo del ser en formación. Su poderoso impulso da la vida significado y, en ese periodo inicial de la existencia planetaria, es responsable por el equilibrio del desarrollo emocional y vital.

Aunque se sepa que en un cuerpo joven se encuentra un Espíritu maduro o iniciante en las actividades de la evolución, en cada reencarnación o adormecimiento de sus potencialidades psíquicas y emocionales le proporciona el despertar del Dios interno que en él tiene, bien como de los inagotables recursos que proceden del Creador y deben encontrar campo para desarrollarse. Seguir leyendo “Autorrealización del adolescente a través del amor”

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