La libertad

El alcance posible de la vida, el ser realizándose por la conciencia crítica, observando, interactuando, participando, siendo el mismo. Al alma percibiendo, imaginando, haciendo esfuerzos, ingresando en la academia del conocimiento, de la sabiduría. El silencio, la frecuencia espiritual, el mensaje latente, la sensibilidad para alcanzar la eternidad. La escolaridad de la tierra, los contactos, la interacción, las dificultades, las pruebas, lo aprendido, las valoraciones, la forja del dolor, la transformación moral. El estudio, la pesquisa, la disciplina, el vencer el analfabetismo, el miedo, lo desconocido, el ser haciendo identidad. La verdad, los caminos tortuosos, las experiencias, los llamamientos, el material y lo espiritual, la calidad y la cantidad, la visión mayor de la vida. La caridad, las necesidades humanas, la decadencia, el sufrimiento, las manos extendidas, el amor, la sobriedad, el hombre haciendo el camino de la evolución. Seguir leyendo “La libertad”

Tiempo

Emmanuel

En el tiempo infinito, el “hoy” es el reflejo de nuestro “ayer”, tanto como el “mañana” será, como es justo la proyección de nuestro “hoy”.

Recibe, cada día, por llama de luz que puedes aprovechar en el engrandecimiento de la vida que te rodea.

Somos siervos privilegiados con valioso préstamo de dones sublimes.

Abstengámonos, de ese modo, de la pérdida de tiempo y hagamos las tareas que nos compete atender. Seguir leyendo “Tiempo”

El adolescente delante de la familia

Incontestablemente, el hogar es la mejor escuela, la más eficiente, porque las lecciones ahí administradas son vivas e impresionables, cargadas de emoción y fuerza. La familia, por eso mismo, es el conjunto de seres que se unen por la consanguineidad para un emprendimiento superior, en el cual son investidos valores, inestimables que se conjugan en pro de los resultados felices que deben ser conseguidos a lo largo de los años, gracias al relacionamiento entre padres e hijos, hermanos y parientes.

No siempre, pues, la familia es constituida por Espíritus afines, afectivos, comprensivos y fraternos. En la mayoría de las veces, la familia es formada para ayudar a los equivocados a recuperarse de los errores morales, a reparar daños que fueron causados en otras tentativas en las cuales frustraron. Así, pues, hay familias-bendición y familias-probación. Las primeras son aquellas que reúnen a los Espíritus que se identifican en los ideales del hogar, en la comprensión de los deberes, en la búsqueda del crecimiento moral, beneficiándose por la armonía frecuente y por la fraternidad habitual. Seguir leyendo “El adolescente delante de la familia”

Volver arriba