El viejo de la bicicleta

Todos los domingos por la mañana veíamos un viejito en la puerta de la Federación Espírita del Estado de Goiás. Se quedaba allí, buscando conversación con uno y con otro. De hablar y de ropas simples, denotaba ser persona de pocos recursos financieros, pero su conversación agradable garantizaba la posesión de una noble personalidad, cultivada a lo largo de su existencia.

Cierto día, lo confundieron con un mendigo, y le sugirieron que buscase al personal de Promoción social de la Casa Espírita, él gentilmente mostró una sonrisa jovial y dijo:

– Gracias , pero yo no los necesito. Seguir leyendo “El viejo de la bicicleta”

Oración

¡Señor!

Antes de agradecer, deseamos proseguir pidiendo. Invariablemente, las rogativas de la Tierra son dirigidas a Tu corazón, suplicando a favor de los que sufren. Permítenos pedirte, en este momento, por aquellos que promueven el sufrimiento. Es común que Te roguemos por los que son perseguidos, ahora deseamos suplicarte por los perseguidores. La gran mayoría pide por los que pasan hambre, y nosotros queremos rogar a Tu magnanimidad a favor de los fomentadores de la miseria.

Hay mucho dolor en el mundo y nuestro corazón se compadece de aquellos que, en su alucinación, generan todas esas desdichas que se acumulan en la psicoesfera terrestre. La violencia alcanza índices casi insoportables de dolor, y es por eso que Te suplicamos por los adeptos de la agresividad que se complacen en desencadenar los conflictos y los dolores acerbos. Seguir leyendo “Oración”

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