La esperanza

Yo me llamo la Esperanza; sonrío a vuestra entrada en la vida; yo os sigo paso a paso, y no os dejo sino en los mundos donde se realizan, para vosotros, las promesas de felicidad que oís, sin cesar, murmurar a vuestros oídos. Yo soy vuestra fiel amiga; no rechacéis mis inspiraciones: yo soy la Esperanza.

Soy yo quien canta por la voz del ruiseñor y que lanza a los ecos de las florestas esas notas de lamento y cadenciosas que os hacen soñar con los cielos: soy yo quien inspira a la golondrina el deseo de calentar sus amores al abrigo de vuestras moradas; yo juego en la brisa leve que acaricia vuestros cabellos; yo derramo a vuestros pies los perfumes suaves de las flores de vuestros canteros, ¡y es con dificultad que dais un pensamiento a esta amiga que os es tan dedicada! No la repeléis: es la Esperanza. Seguir leyendo “La esperanza”

Objeto de la vida humana

Como fácil es comprender, todo lo que existe en nuestro Universo y en toda la Creación, tiene un propósito, un objetivo, una misión que cumplir. Y la vida humana no es una excepción.

Cierto día, oí a una persona amiga decir: “¿Qué objeto tiene la vida, porque tal y como podemos apreciar en algunas personas desgraciadas, y al final mueren, de qué les ha servido la vida, si ni siquiera la han vivido? Este interrogante me fue hecho por una persona cuya condición humana era y es, de las que son consideradas felices a la vista de todos; pues, tenía salud y bienes de fortuna; no obstante, no se sentía feliz, ansiaba algo que no sabía precisar; pero su Conciencia íntima se le manifestaba en una insatisfacción de la vida. Seguir leyendo “Objeto de la vida humana”

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