Juventud y ambiente

“Huye también de las pasiones juveniles”

El consejo de Pablo a Timoteo interpreta llanamente el problema de la reforma interior, que no es fácil de realizar. Requiere lucha, estudio, meditación, perseverancia. Las imperfecciones y tendencias para el mal, son inherentes a la propia condición de inferioridad del planeta, el cual constituye, en esta etapa de nuestro proceso evolutivo, el hábitat temporal de la psique. Retoñan en él, vigorosamente, los sentimientos anti evangélicos.

Las semillas del mal encuentran, en la esfera terrena, la gleba propicia para despertar. Aún mismo, almas ya dotadas de ciertos conocimientos intelectuales y cualidades nobles, sufren, al reencarnar en la Tierra, las influencias del ambiente, sin que eso constituya, como tal vez pueda parecer, un retroceso o regresión. Innumerable cantidad de veces el propio Pablo de Tarso confesaba, amargado: “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.” Seguir leyendo “Juventud y ambiente”

Vida y valores (La luz eléctrica)

Fue un sueño, desde hace mucho tiempo adormecido, eso del hombre que puede vivir en un ambiente iluminado. Ese sueño fue motivo de múltiples experiencias de un americano notable llamado Thomas Alva Edison. El 1828 Thomas Alva Edison, consiguió por primera vez, la lámpara eléctrica de filamento. Pero la lámpara tenía un filamento de carbón. No es difícil imaginar su pequeña durabilidad. A partir del momento en que la criatura humana conseguía ese hecho, a partir de Thomas Alva Edison, todo se modificó en la sociedad.

Cincuenta años después, Joseph Swan patentó la lámpara incandescente y ella pasó a ser industrializada, mandada por todas las partes del mundo. Surgieron fábricas, en todas las partes del mundo y, con esto, el mundo se transformó. Es inconcebible hoy, para nuestra mentalidad, un mundo sin luz eléctrica. Seguir leyendo “Vida y valores (La luz eléctrica)”

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