Simientes

Aquel hombre temerario se dispuso a realizar portentosa hazaña: Medir la circunferencia de la Tierra, por el Ecuador. Obviamente, impracticable usar una cinta métrica. Y no contaba con conocimientos científicos avanzados, ni aparatos sofisticados o cualquier otro recurso tecnológico. No obstante, consiguió, con relativa facilidad, realizar la proeza.

En pleno solsticio de verano, en la ciudad de Alejandría, comprobó que al medio día el Sol estaba en lo más alto. Un mástil de algunos metros de altura, no proyectaba ninguna sombra. En aquel horario, en la ciudad de Siena, que está en el mismo meridiano, constató que el Sol estaba ligeramente perpendicular. El mástil proyectaba una sombra correspondiente al pequeño desvío: nueve grados. A partir de ahí, con la elemental regla de tres, mató la charada. Seguir leyendo “Simientes”

¡Salvación!

Pensando estaba en mi amiga Clotilde, cuando ésta entró en mi aposento pálida y triste, envuelta en negros crespones.

-¿Por quién llevas luto?, -le pregunté afanosa.

-Por mi padre político.

-Pues, mucho lo debes haber sentido, porque te encuentro pálida y marchita, se ven en tu semblante las huellas del dolor. Seguir leyendo “¡Salvación!”

Volver arriba