Nuestra alma

Emmanuel

Todos tenemos efectivamente de nosotros únicamente nuestra propia alma y, ya que somos beneficiarios de todos los bienes de la vida, estemos constantemente prevenidos para dar cuenta de nosotros mismos, ante las Leyes del Destino, en lo tocante a uso y provecho, rendimiento y administración.

Entronicemos la vida en nuestra alma y abonémosla con nuestra buena voluntad en la extensión del progreso y del servicio, de la armonía y del amor, y aun mismo a pretexto de legítima defensa, abstengámonos del mal, recordando, con el Divino Maestro que la cruz del supremo sacrificio será siempre brillante resurrección.

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La mujer encorvada

19. – Jesús enseñaba en una sinagoga todos los sábados. – Un día, vio a una mujer poseída por un Espíritu, que la enfermó desde los dieciocho años; y ella estaba tan encorvada que no podía, de ninguna manera, mirar hacia arriba. Viéndola Jesús la llamó y le dijo: Mujer, libre estás de tu enfermedad. – Al mismo tiempo puso las manos sobre ella y ella se enderezó, y glorificaba a Dios. Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, dijo al pueblo: Seis días hay en que se puede trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados y no en sábado.El Señor, tomando la palabra le dice: ¡Hipócrita, ¿hay alguno de vosotros que no desata en sábado su buey, o su asno del pesebre, y no lo lleva a abrevar? ¿Porqué, pues, no convendría librar de sus lazos, en un día sábado, a esta hija de Abraham, a quien Satanás mantuvo así atada durante dieciocho años? Al decir él estas cosas todos sus adversarios quedaron confundidos, y todo el pueblo se regocijaba al verlo hacer tantas cosas gloriosas. (San Lucas, Cap. XIII, v. del 10 al 17).

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El cuaderno infinito

¿Has encontrado ya un cuaderno antiguo con tus anotaciones?

Siempre es un hecho curioso, pues nos remite a un determinado momento de nuestra historia, que ha quedado allí grabado. Lo que estábamos sintiendo, o lo que estábamos aprendiendo o, simplemente, notas importantes en aquel contexto temporal. Sin embargo, lo más común es que, después de llenar todas las hojas de un cuaderno y que aquellos escritos dejen de interesarnos, simplemente lo descartamos.

En resumen: un cuaderno sólo puede ser utilizado una vez. Como si solo tuviera una vida. Esto, sin embargo, ya no es verdad, gracias a la tecnología que cada día nos trae nuevas sorpresas.

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Vicio alcohólico

Bajo cualquier aspecto considerado, el vicio, ese condicionamiento pernicioso que se impone como una “segunda naturaleza” constrictor y voraz, debe ser combatido sin tregua desde cuando y donde se aloje.

Clasificado por la liviandad de muchos de sus aedos como de pequeño y gran porte, surge como forma de “hábito social” y se instala en currículo de largo tiempo, que termina por deteriorar las reservas morales, anestesiando la razón y resucitando con vigor los instintos primitivos de que se debe el hombre liberar.

Insinuante, al principio perturba los iniciantes y despierta en los más débiles curiosa necesidad de repetición, en la búsqueda engañosa de placeres o emociones inusitados, conforme estridulan los aficionados que padecen su irreversible dependencia.

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Orígenes de la doctrina espiritista sobre las penas futuras

La doctrina espiritista, en lo que concierne a las penas futuras, no se funda en una teoría preconcebida. Como en sus otras partes, no es un sistema sustituido a otro sistema, sino que todos los hechos se apoyan en observaciones y esto es lo que constituye su autoridad.

Ninguno ha imaginado que las almas, después de su muerte, vengan a encontrarse en tal o cual situación. Los mismos seres que han dejado la Tierra son los que vienen hoy a iniciarnos en los misterios de la vida futura, a describir su posición, feliz o desgraciada, sus impresiones y su transformación después de la muerte del cuerpo. En una palabra, a completar sobre este punto la enseñanza de Cristo.

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El regalo más precioso

Siempre que una fecha importante se acerca, una de estas fechas en que, en algún momento, las convenciones humanas establecieron que alguien especial sería homenajeado, los anuncios publicitarios invaden los medios de comunicación.

El día de los padres, el día de las madres, el día del niño, el día de la secretaria y así sucesivamente.

Los anuncios invitan a regalar con buen gusto y elegancia. Resaltan que dar un buen regalo es demostrar que no nos olvidamos de la persona y su importancia en nuestra vida.

Nos tientan con regalos que harán la felicidad de quien los recibe. Sin embargo, no nos acordamos del más precioso regalo que podemos ofrecer. Un regalo que puede ser dado sin mirar los números de nuestra cuenta bancaria o de nuestro salario. Este regalo tan raro, se llama nuestro tiempo.

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Fuera de la caridad no hay salvación

Cuando Allan Kardec utiliza esta frase como máxima filosófica y moral la palabra caridad posee connotaciones mucho más amplias de las que le son reconocidas habitualmente como su significado en el diccionario.

Se suele confundir la caridad con la limosna, la entrega de una pequeña cantidad de dinero o comida a una persona en situación precaria de necesidad, pero esto ocurre porque se ha perdido y olvidado parte de su sentido más profundo.

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