¡Murió de frío!

Una tarde fui con mi amiga Herminia Guzmán a una casa de campo que posee en Carabanchel, sitio de preferencia, porque allí pasó su primera juventud con sus padres; allí se casó; allí sonrió a su primer hijo y allí derramó sus primeras lágrimas. Hoy Herminia, mujer muy buena, es profundamente desgraciada, a causa de su marido y de sus hijos, sin otra ventaja en medio de su desventura, que la de una posición adinerada. Suaviza sus amarguras la fe religiosa, esperándolo todo del amor y de la justicia divina.

Al llegar a la quinta, lo primero que hizo fue enseñarme la casa. Luego nos refugiamos en el gabinete que ella ocupara de soltera, donde me mostró retratos, poesías de sus compañeras de colegio, y por último una cajita de raso blanco, en cuya tapa había bordadas con seda azul estas palabras: «¡Murió de frío!». La caja contenía una flor seca y un rizo de cabellos rubios como el oro. Seguir leyendo “¡Murió de frío!”

Tareas

Te gustaría servir, subiendo, a altos puestos, y resolverías muchas dificultades, solucionando los aflictivos problemas que aplastan al pueblo.

Preferirías actuar en relevantes compromisos, donde la propia actividad se convirtiese en represión al crimen de todos los matices.

Desearías abrazar misiones especiales, en el mundo de las investigaciones científicas o en el campo de las ciencias sociales, abriendo horizontes claros para la colectividad. Seguir leyendo “Tareas”

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