La Srta. Emma

Fue ésta una joven que murió a consecuencia de un accidente causado por el fuego, y después de crueles sufrimientos. Alguien se propuso pedir su evocación a la Sociedad Espiritista de París, cuando se presentó espontáneamente el 31 de julio de 1863, poco tiempo después de su muerte.

“Heme aquí, pues, todavía en el teatro del mundo, a mí, que me creía enterrada para siempre con mi velo de inocencia y de juventud. El fuego de la Tierra me salvaba del fuego del infierno. Así pensaba en mi fe católica.

Leer másLa Srta. Emma

Árboles destrozados

La tormenta violenta atravesó el árbol, destrozándolo, y prosiguió rugiendo, en desorden.

El árbol herido, entretanto, seguro de sí mismo a través de la savia, respondió al golpe violento derramando aceite perfumado por el corte y, en breve, reverdecido, se multiplicó en flores y frutos. Era la respuesta pacífica de la naturaleza al rigor de la desesperación de las fuerzas desgobernadas…

Leer másÁrboles destrozados