La carne es débil

Hay inclinaciones viciosas que son evidentemente inherentes al espíritu, porque tienen más relación con la gran parte moral que con la física. Otras más bien parecen consecuencia del organismo, y por este motivo, uno se cree menos responsable, por ejemplo: las predisposiciones a la cólera, a la indolencia, a la sensualidad, etc.

Se reconoce hoy perfectamente por los filósofos espiritualistas que los órganos cerebrales, correspondiendo a las diversas aptitudes, deben su desarrollo a la actividad de su espíritu, y que así este desarrollo es un efecto y no una causa. Seguir leyendo “La carne es débil”

Peregrinación cristiana

Si aceptaste el evangelio por bendecida ruta de perfeccionamiento, no te olvides de la representación que nos cabe en todas partes.

La fe nos confiere consolación, pero nos reviste de responsabilidad de la que no podemos huir.

Somos embajadores de Jesús allá donde estemos, si su luz es la claridad que nos descubre el futuro.

No te olvides de semejante realidad, para que tu experiencia religiosa no se reduzca a simples adoraciones improductivas. Seguir leyendo “Peregrinación cristiana”

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