¡22 Años!

Dice un antiguo refrán que nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena; pues sabido es, según cuenta la tradición, que cuando la tempestad se desencadena, si evoca a dicha santa, el rayo se detiene en su carrera, y a pesar de hacer tan grandiosos beneficios, (según aseguran los creyentes) la humanidad se olvida de su consecuente protectora. Triste es decirlo, pero la raza humana es tan olvidadiza que todo lo relega al olvido; desde el milagro de la mística fábula, hasta los grandes principios de las escuelas filosóficas, en unión de sus innegables consuelos.

Nosotros somos los primeros que nos acostumbramos como los demás a vivir en medio de la luz, y no apreciamos como deberíamos, el inmenso bien que nos ha proporcionado el conocimiento del Espiritismo, y el que proporciona a los demás; necesitamos ver de muy cerca algún gran infortunio para apreciar todo el horror que hay en la sombra, y toda la felicidad que hay en la luz. Seguir leyendo “¡22 Años!”

Pulga

Entusiasmada con la revelación que le fue hecha por un médium, la señora comentó:

– ¡Chico, recibí una noticia maravillosa!

– ¿Qué fue, mi hermana?

– ¡Mi identidad en los tiempos apostólicos!

– ¡Estupendo! Seguir leyendo “Pulga”

Volver arriba