El fermento de los fariseos y de los saduceos

“Al ir los discípulos a la otra orilla, se olvidaron de llevar pan. Jesús les dijo: Tened cuidado y guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos. Ellos comentaban: Es que no hemos traído pan. Jesús, dándose cuenta, les dijo: ¿Por qué decís que no tenéis pan? ¡Hombres de poca fe! ¿Aún no entendéis? ¿No os acordáis ya de cuando repartí cinco panes para cinco mil hombres? ¿Cuántos cestos recogisteis de las sobras? ¿Y de cuando repartí los siete para los cuatro mil? ¿Cuántas espuertas recogisteis? ¿Cómo no entendéis que no os hablaba de panes? Guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos. Entonces comprendieron que no les había dicho que se guardasen del fermento del pan, sino de la doctrina de los fariseos y saduceos.” (Mateo, XVI, 5-12). Seguir leyendo “El fermento de los fariseos y de los saduceos”

Los Espíritus que nos protegen

En el libro bíblico titulado Libro de Tobías, se cuenta que un padre buscaba un acompañante para su hijo de nombre Tobías, joven e inexperto, que debía realizar un largo y peligroso viaje.

Un joven se presentó y fue seleccionado por aquel padre, iniciándose el viaje. En cierto momento de la jornada, un pez muy grande fue pescado por Tobías y su acompañante lo orientó para que tuviera el cuidado de extraer el hígado del animal y guardarlo cuidadosamente. Seguir leyendo “Los Espíritus que nos protegen”

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