Oír a Dios

Somos muchos los que recurrimos a Dios en las horas difíciles.

Los dolores que nos llegan, los desafíos que la vida propone, dificultades que parecen insuperables. Nadie puede decirse inmune a los días tempestuosos, exento de tribulaciones intensas, de las que son capaces de quitarnos el suelo en que pisamos. Para unos, es el amor que volvió al mundo espiritual, dejando inmensa y penetrante ausencia. Para otros, es la enfermedad que se instala irreversible, minando la salud, desmoronando planes futuros, obligando a repensar las siguientes páginas de la vida. Y otros tantos que se desesperan por las dificultades financieras, por el empleo que no surge, por las necesidades materiales que se agrandan. Seguir leyendo “Oír a Dios”

En favor de la justicia

1 – ¿Cómo definir la filosofía?

Llamado sabio por sus contemporáneos, Pitágoras (580 – 500 a.C), modestamente, decía:-Soy tan sólo un amigo de la sabiduría. En griego, philósophos. La filosofía sería, por tanto, un empeño de buscar la sabiduría, en su sentido más noble, desvelar la verdad a través de la adquisición de conocimientos y el ejercicio de la razón.

2 – ¿Podemos, filosóficamente, demostrar la realidad de la reencarnación?

Si, desde que admitamos que Dios existe y tiene por atributos la justicia y la bondad. Seguir leyendo “En favor de la justicia”

Depresión: cura y auto-cura

“Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.”

Así finaliza el Capítulo 16 del libro de Samuel del Antiguo Testamento. El rey Saúl padecía según los Textos Sagrados de un trastorno de tipo afectivo, que hoy catalogaríamos de estado depresivo, precisando de la musicoterapia ofrecida por el propio David a fin de calmar dicho proceso melancólico. A lo largo de la historia de la humanidad, la depresión ha ido campeando a uno y otro lado de los pueblos y las mentes humanas. Desde la más remota antigüedad, como observamos, es de notar su existencia con lo que podríamos llegar a afirmar que su aparición obedece al tiempo en que se desarrollaron los afectos y la razón. Seguir leyendo “Depresión: cura y auto-cura”

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