El Sr. Van Durst

Antiguo empleado, muerto en Amberes en 1863, a la edad de ochenta años. Poco tiempo después de su muerte, un médium preguntó a su guía espiritual si se le podía evocar, y se le contestó:

“Este espíritu sale lentamente de su turbación. Podría ya responderos, pero la comunicación le costaría mucho trabajo. Os ruego, pues, que esperéis todavía cuatro días, y os responderá. Entonces sabrá ya las buenas intenciones que habéis manifestado respecto a él, y vendrá reconocido y amistosamente.”

Cuatro días más tarde el espíritu dictó lo que sigue: Seguir leyendo “El Sr. Van Durst”

Cuando se levanta el telón

Cuando se levanta el telón, la oscuridad se ahuyenta perseguida por la luz; cuando se habla de Dios, la luz surge por todas partes anulando las tinieblas.

Ser todos benditos, hermanos.

Celebramos mucho que estéis aquí reunidos y que las dificultades de la vida, que han dilatado estos contactos, las hayáis superado para dejar el camino expedito a la comunicación con nosotros, como son los deseos vuestros y nuestros. Seguir leyendo “Cuando se levanta el telón”

La rediviva de Magdala

La emoción, se desbordaba en lágrimas, mientras que, sentada a la entrada del sepulcro abierto en la roca, conjeturaba; ¿qué había sucedido? ¿hacia dónde lo habían llevado y por qué lo trasladaron de aquellos sitios, en el silencio de la noche? (*)

La inquietud, que asumía proporciones de desesperación, la iba dominando lentamente. El sol matizaba las nubes grisáceas y el viento frío sacudía las pocas anémonas y escasas rosas que había entre los arbustos.

En su mente resonaban las voces de los mancebos de blancas vestimentas que le dijeron: “No tengas miedo, porque sabemos que buscas a Jesús, que fue crucificado. Él no está aquí, porque ya resucitó…” Seguir leyendo “La rediviva de Magdala”

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