El suicida de la Samaritana

El 7 de abril de 1858, alrededor de las siete de la noche, un hombre de unos cincuenta años, vestido decentemente, se presentó en el establecimiento de la Samaritana, en París, y se hizo pre parar un baño. Sorprendiéndose el mozo de servicio de que, después de un intervalo de dos horas, dicho individuo no llamase, se decidió a entrar en su gabinete para ver si estaba indispuesto. Entonces fue testigo de un horrible espectáculo: aquel desgraciado se había cortado la garganta con una navaja de. afeitar, y toda su sangre se había mezclado con el agua del baño. No habiéndose podido justificar la identidad, fue conducido el cadáver a la Morgue. El espíritu de este hombre, evocado en la sociedad de París seis días después de su muerte, dio las respuestas siguientes: Seguir leyendo “El suicida de la Samaritana”

Comportamiento y consciencia

Estudios cuidadosos al respecto del comportamiento humano demostraron que hay tres biotipos representativos de criaturas en la sociedad.

El primero puede ser denominado como co-dependiente, constituido por personas condicionadas, aquellas que establecen sus metas a través de circunstancias ajenas a su voluntad, no adquiriendo una consciencia personal de satisfacción como esfuerzo individual auto-realizador. Seguir leyendo “Comportamiento y consciencia”

En la ley del auxilio

Cuando pedimos ayuda, es justo pensar en el auxilio imprescindible que nos debemos.

Todo indica, en los caminos de la vida, que las reglas del bien solamente valen si la criatura concretiza los principios.

El esquema de estudio, en la escuela, es el mismo tesoro de luz para la comunidad de los aprendices, no obstante, cada joven revela un tipo determinado de aprovechamiento de las lecciones recibidas. Seguir leyendo “En la ley del auxilio”

Volver arriba