Desencarnación y periespíritu

Según escribe Kardec en “La Génesis”, el periespíritu se desprende del cuerpo molécula a molécula, y esto, es variable para cada individuo, dependiendo de la atracción hacia la materia del espíritu durante su encarnación, desde algunas horas a meses o años”.

Esto implica que la simbiosis Periespíritu-Materia Orgánica no depende de que el espíritu lo decida, ni de la muerte real de la materia ya que, a meses de la muerte física , el Periespíritu continúa ligado “de alguna manera” a la materia putrefacta, lo que indicaría que es un proceso bioenergético, donde la cohesión de las ligaduras bioespirituales es un proceso dependiente de la actividad del pensamiento y sentimiento desarrollados en la encarnación y sostenidos durante la desencarnación. Seguir leyendo “Desencarnación y periespíritu”

Duelos

Realmente, la civilización desterró el duelo de las plazas públicas y no vemos más espadas desenvainadas, suscitando aflicción, heridas y muerte.

Los códigos evolucionados reprimen hoy, en los pueblos más cultos, semejantes manifestaciones de animalidad y salvajería.

Entretanto, si las espadas reposan ordenadas, no ocurre lo mismo con los dardos envenenados de la vida mental. Seguir leyendo “Duelos”

Cuestión de consciencia

La consciencia de culpa se torna látigo de lamentable aflicción para quien delinque, constituyendo una presencia indeseable en la vida irregular.

Todos los hombres con mediana capacidad de discernimiento saben cómo se deben conducir y cuáles son los mecanismos correctos que pueden utilizar, a fin de entrever éxito en los intentos de una existencia saludable.

El error que, de hecho, para el aprendizaje, enseñando la mejor metodología para la fijación del acierto, en el área del comportamiento moral asume un papel preponderante, generando consecuencias de corto o largo curso, conforme la acción negativa desencadenada. Seguir leyendo “Cuestión de consciencia”

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