El sueño de Kardec

En un determinado pasaje del Evangelio, Jesús resaltó la responsabilidad mayor que cabe a quien conoce el buen camino. Él afirmo que mucho se pedirá a aquel a quien mucho se hubiera dado. Al respecto de esa afirmación, se narra que, en cierta fecha, Allan Kardec, el codificador de la Doctrina Espírita, tuvo un sueño. En pleno proceso de elaboración del Espiritismo, fue llevado en desdoblamiento para una región muy triste del plano espiritual. Se trataba de un lugar nublado y feo, en el cual gemían millares de entidades en sufrimiento terrible. Se oían sollozos de aflicción, gritos de cólera y carcajadas de locura. Atónito, Kardec se acordó de los tiranos de la Historia. Entonces, preguntó a la entidad luminosa que lo acompañaba:

Leer másEl sueño de Kardec

Caridad difícil

Proporcionas el abrigo y envuelves el cuerpo transido de frío, derramando sobre el corazón la linfa de la tranquilidad que nace de la Caridad, al desprovisto de ropa. Ofreces el pan generoso y el agua fresca, y sientes el júbilo interior que brota en la fuente sublime de la caridad al hambriento y al que sufre de sed.

Favoreces con la distribución del dinero y participas de la emoción que fluye de la Caridad al necesitado. Compartes la piedad y armonizas la conciencia ante la Caridad indispensable para con el afligido moralmente. Donas el medicamento y te renuevas ante la bendición practicada por la Caridad al enfermo. Ofreces, gentil, un techo, favoreciendo a tu alma con la paz melodiosa que se deriva de la Caridad encauzada al desamparado.

Leer másCaridad difícil

El Verbo se hizo carne

“En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por Él y nada de lo que fue hecho se hizo sin Él. En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilló en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.

” Hubo un hombre enviado de Dios, que se llamaba Juan. Él vino para servir de testimonio, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. Él no era la luz, pero vino para dar testimonio de aquel que era la luz.

Leer másEl Verbo se hizo carne