Alteraciones afectivas

“Pregunta: ¿Ejercen alguna influencia los Espíritus de los padres sobre el hijo después del nacimiento de este?

“Respuesta – Al contrario: ofrecen una gran influencia. Conforme dijimos, los Espíritus han de contribuir para el progreso unos de los otros. Pues bien, los Espíritus de los padres tienen por misión desenvolver los de sus hijos por la educación. Esa constituye su tarea. Se tornan culpables, si fallan en su desempeño.” – Ítem 208, de “El Libro de los Espíritus”.

Es muy común que se alteren las condiciones afectivas, después que el novio en el casamiento se aparta del muelle de los sueños para el largo mar de la experiencia. Se convierte, entonces, la esperanza en trabajo y se desnudan problemas que la ilusión envolvía. Seguir leyendo “Alteraciones afectivas”

El libro de los Espíritus.17 de junio de 1856

(En casa del Sr. Baudin; médium: Srta. Baudin)

Pregunta (a la Verdad) – Una parte de la obra ya ha sido revisada. ¿Podrías tener a bien expresar qué piensas de ella?

Respuesta – Lo que ha sido revisado está correcto, pero cuando la obra esté concluida deberás volver a revisarla, a fin de ampliarla en ciertos puntos y abreviarla en otros.

P. – ¿Opinas que debe ser publicada antes de que se cumplan los acontecimientos predichos? Seguir leyendo “El libro de los Espíritus.17 de junio de 1856”

El último vals

Estando un verano en Deva, fuimos una tarde con varios bañistas a dar un largo paseo por el campo. Llegamos a una quinta, descansamos en la era, que era muy espaciosa y, afortunadamente para los jóvenes, apareció como llovido del cielo, un chico italiano que llevaba un organillo, con lo que enseguida se improvisó un baile. Todas las niñas bailaron, menos una linda jovencita que iba acompañada de su abuela. Un caballero llamado Álvarez, que iba con sus dos hijas, le dijo a la anciana señora:

-¿Por qué no baila Susana?

-Porque mientras yo viva no bailará; el baile es la perdición de la juventud. Seguir leyendo “El último vals”

Confía siempre

No pierdas tu fe entre las sombras del mundo. Aunque tus pies estén sangrando, sigue de frente, irguiéndola por la luz celeste, encima de ti mismo.

Cree y trabaja.

Esfuérzate en el bien y espera con paciencia.

Todo pasa y todo se renueva en la Tierra, pero lo que viene del cielo permanecerá. Seguir leyendo “Confía siempre”

Mi misión 12 de junio de 1856

(En casa del Sr. C…; médium: Srta. Aline C…)

Pregunta (a la Verdad) – Espíritu bueno, desearía saber qué piensas de la misión que algunos Espíritus me han señalado. Dime, te ruego, si se trata de una prueba para mi amor propio. Como sabes, no cabe duda de que tengo el mayor deseo de contribuir a la propagación de la verdad. Con todo, del rol de simple trabajador al de misionero en jefe, la distancia es grande, y no comprendo qué podría justificar en mí tal favor, de preferencia a tantos otros que poseen talentos y cualidades que yo no tengo. Seguir leyendo “Mi misión 12 de junio de 1856”

Vida y Valores (Actúa con calma)

Hay un proverbio popular que dice que “la prisa es la enemiga de la perfección”. ¿Quién nunca ha oído esto? Siempre escuchamos hablar que la prisa perturba el trabajo de la perfección.

Naturalmente que ese proverbio debe querer decir que si hacemos las cosas alocadamente, rápidamente, tenemos todas las posibilidades de cometer errores, de equivocarnos, de olvidar cosas, de no acertar.

Todos tenemos experiencias en nuestras vidas. Cuando salimos de casa corriendo, olvidamos alguna cosa, dejamos alguna cosa abierta, la lámpara encendida o aquello que íbamos a llevar para hacer, lo olvidamos en casa. Es muy común percibir como la prisa nos complica, nos agita, nos excita. Y, en este mundo en el cual vivimos, lo que más tiene es excitación, corre-corre.

Estamos en un mundo de estrés. Las personas están siempre agitadas, siempre atrasadas por algún compromiso. Cuanto más tiempo se da a las personas menos tiempo tienen. La Humanidad recibió varios utensilios de progreso: las máquinas para facilitarnos los trabajos, maquinas domésticas, lavadoras, planchadoras, lavavajillas, fogones autolimpiantes. Todo electrónico, todo fácil. Nevera que se descongela, nevera que produce hielo, que la sacamos de la puerta. Todo para facilitar nuestra vida. Y estamos siempre corriendo. Nunca tenemos tiempo.

Algo está equivocado. Si Dios no comete equívocos, esos equívocos deben ser cometidos por nosotros. La calma es la gran palabra en este momento. Tener calma es algo importantísimo en nuestras relaciones sociales, familiares y en las relaciones con nosotros también. Pero ser calmo es más importante aún. Mucha gente dice así: perdí la calma con Fulano. ¿Cómo se pierde la calma? ¿Cómo se pierde la paciencia? Si el alma como la paciencia son virtudes establecidas en nuestro ser, son virtudes ya asimiladas por el ser, ¿Cómo la vamos a perder?

Cuando decimos que perdemos la calma o que perdemos la paciencia estamos diciendo que nosotros nunca fuimos calmados, nunca fuimos pacientes. La calma y la paciencia aun no eran atributos de nuestra personalidad, éramos pacientes por conveniencia, cuando teníamos intereses. Éramos calmados por conveniencias, cuando algún interés nos hería los deseos. De ahí vale la pena pensar que, al hablar en calma, no se debe pensar en aquella parálisis, en aquella lentitud, en aquella incapacidad que caracteriza a tantas personas en el mundo.

¡Cuando se piensa que ellas están realizando algún servicio ellas aun no fueron! Cuando se imagina que ya estaban volviendo como el producto de lo que realizaron, aun no se fueron. No, no es esto la calma. Eso es pachorra, pereza, acomodación o cualquier otro nombre que le queramos dar.

La calma es una virtud activa. La persona es calmada en el pensamiento, evalúa lo que tiene que hacer, o lo que va hacer, como lo desea hacer, cual es la intensidad de su hacer. Una persona calmada. Ella tiene todo ya estructurado en la mente pero sin soberbia. Jesús Cristo nos propone: No os atormentéis por el día de mañana. A cada día ya basta con su afán. Según algunas traducciones: A cada día ya basta con su mal.

Ese recado de Jesús Cristo es en pro de la paciencia. Si somos pacientes, si fuimos pacientes no nos importe el día de mañana porque seremos conscientes de que el día de mañana no será otra cosa si no consecuencia de nuestro día de hoy. Entonces, no nos vale sufrir por el mañana sino vivimos bien el día de hoy.

En el día de hoy, plasmamos el mañana, plasmamos el futuro. Entonces, lo más importante es que aprendamos a ser calmados. Es un trabajo que lleva tiempo, exige esfuerzo por el autoconocimiento, a fin de que sepamos las aéreas más sensibles de nuestra personalidad donde cualquier problema, cualquier contacto nos pueda hacer explotar, atormentarnos por falta de calma.

* * *

En la medida en que actuamos con calma, delante de las situaciones, tendremos tiempo de reflexionar sobre la calma. ¿Por qué se consigue la calma? La calma es un estado de autocontrol que el individuo ejercicio sobre sí mismo. La calma es la consecuencia del estado de confianza. En la medida en que tenemos confianza en nosotros, en las instituciones, en las cosas, adquirimos calma, sabemos que todo va a ocurrir en el tiempo correcto. Si somos deístas, si adoptamos cualquier creencia deísta, tenemos el deber de trabajar en pro de la calma porque es de esa calma que nosotros conseguimos reflexionar mejor sobre el Cosmos, sobre la vida en la Tierra, sobre nosotros y lo que estamos haciendo aquí, lo que nos cabe hacer aquí, cual es el motivo por el cual el Creador nos trajo para aquí. Y, dentro de esa visión de las cosas, entenderemos la calma de Dios.

¿Por qué podemos decir al respecto de la calma de Dios? Esta tan seguro nuestro Creador que más temprano o más tarde todos tendremos que llegar a la felicidad, a la victoria sobre nosotros mismos, que creó para nosotros la dimensión temporal.

El tiempo es el gran agente que nos prodigaliza alcanzar la calma. Es a través del tiempo que comprobamos un día tras otro, sin hacer alarde, sin tumulto. Los días que se suceden, las noches que se suceden, los días demostrando la paciencia de Dios. Colocamos una simiente en la tierra y esperamos que germine, que crezca, florezca, pueda dar frutos. Trabajo de paciencia. Ningún labrador colocaría la simiente en el suelo y la semana que viene desearía coger los frutos de esa siembra.

Hay que tener paciencia. De ahí, cuando pensamos en esa paciencia de Dios, generando en nuestras vidas la posibilidad de trabajar, en el tiempo y en el espacio, comenzaremos a comprobar el tiempo que nosotros mismos perdemos con las agitaciones, con las excitaciones. Si tuviéramos que hablar alguna cosa con alguien, hablemos con calma. No importa si alguien dice que tenemos sangre de horchata. Es muy común que las personas calmadas sean confundidas con aquellas que tienen sangre de horchata. Se dice que alguien tiene la sangre de horchata cuando no reacciona, cuando está de aquella forma todo el tiempo. Pero la propuesta de los buenos Espíritus es por nuestra acción positiva en el camino de la calma.

Es tan importante en la hora que notamos que la sangre hierve, entrar para el cuarto, meterse en la habitación, tomar un baño de agua fría para relajarse. No vale la pena dar paso al temperamento, no vale la pena dar paso a las agitaciones del íntimo. Vale la pena, si, trabajar para conseguir nuestra calma. Sabemos que durante doce horas al día estará iluminado por el astro rey y, de allí a poco, tendremos la noche moteada de estrellas. A lo largo de los días y de las noches se cierra la semana, se cierra el mes, se cierra el año. Como ninguno de nosotros sabe, en este ínterin, en este interregno hasta cuando el Creador pretende que estemos por aquí, ejercitemos nuestra calma mientras es hoy. Cuando en nuestra casa las cosas nos parecen sacar lo serio, ocultémonos en el cuarto, llamemos para la oración consciente, pidiendo a nuestro Creador, al Sempiterno las bendiciones para que no nos perdamos en el camino de la calma.

No es que nosotros vamos a perder la calma, es que nosotros no deberemos perdernos en la excitación, en la agitación. Cuando pensamos en la calma de Dios, vemos como Él nos espera, desde hace tiempo nos aguarda. Solo a partir de Jesús son dos milenios que ya se pasaron. ¿Y cómo que no tendré paciencia y calma delante de los equívocos, de los errores, de los tropiezos de mis entes queridos, de aquellos que me rodean en la trayectoria del mundo?

Calma siempre. Actúa con calma.

Transcrição do Programa Vida e Valores, de número 195, apresentado por Raul Teixeira, sob coordenação da Federação Espírita do Paraná. Programa gravado em janeiro de 2009. Exibido pela NET, Canal 20, Curitiba, no dia 11.04.2010. Em 05.07.2010. Traducido por Jacob.

Creced

“Antes creced en gracia y en conocimiento de Nuestro Señor y Salvador, Jesucristo”. Pedro (II Pedro – 3:18).

El hecho de destacarse preocupa constantemente la idea del hombre. El propio mendigo, andrajoso y hambriento, muchas veces permanece, orgulloso, con la expectativa de realzarse en el Cielo.

Habitualmente, sin embargo, toda ansiedad, referente a este particular, es un propósito mal dirigido hacia el crecimiento, que luego se transforma en un falso crecimiento. No sería, propiamente, el acto de desenvolverse, sino el de llenarse. Seguir leyendo “Creced”

Acontecimientos.12 de mayo de 1856

(Sesión personal en casa del Sr. Baudin)

Pregunta (a la Verdad)

– ¿Qué piensas del Sr. M…? ¿Es un hombre que tendrá influencia en los acontecimientos?

Respuesta – Mucho ruido. Tiene buenas ideas; es un hombre de acción, pero no es una cabeza.

P.- ¿Hay que tomar al pie de la letra lo que se ha manifestado, es decir, que le corresponde el rol de destruir lo que existe? Seguir leyendo “Acontecimientos.12 de mayo de 1856”

Acontecimientos

Pregunta – La comunicación recibida el otro día hace presumir, por lo que parece, acontecimientos muy graves. ¿Podrías darnos algunas explicaciones al respecto?

Respuesta – No podemos precisar los hechos. Lo que podemos decir es que habrá muchas ruinas y desolación, pues han llegado los tiempos predichos de una renovación de la humanidad.

P. – ¿Qué causará esas ruinas? ¿Será un cataclismo?

R. – No habrá ningún cataclismo de orden material, tal como lo entendéis, pero flagelos de toda especie asolarán las naciones; la guerra diezmará los pueblos; las instituciones anticuadas se ahogarán en olas de sangre. Es preciso que el viejo mundo se aniquile para que se abra una nueva era para el progreso. Seguir leyendo “Acontecimientos”

Jesús y Dios III

“…herederos de Dios y coherederos de Jesucristo.”

En el examen del problema de la identidad de Jesús con Dios, del Hijo con el Padre, es justo y conveniente que auscultemos también, la opinión de los apóstoles. Precisamos conocer el pensamiento, el testimonio de aquellos que fueran, vasos escogidos para el ministerio evangélico.

Dice Allan Kardec, con la prudencia y sensatez que le caracterizan el espíritu, (“Obras Póstumas”, Estudio sobre la naturaleza del Cristo, VI – Opinión de los Apóstoles, FEB, 13ª ed., Pág. 140); “De todas las opiniones, las de mayor valor son, incontestablemente, las de los Apóstoles, dado a que éstos lo asistieron en su misión y dado también a que, si él les hubiese dado instrucciones secretas, respecto a su naturaleza, algunos trazos de esas instrucciones se descubrirían en los escritos de ellos. Seguir leyendo “Jesús y Dios III”

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