El hijo del hombre

“…no tenía donde reclinar la cabeza”

Nació en un establo.
No tenía en donde descansar la cabeza.
Murió en una cruz, escarnecido y humillado.

Tal es la historia conmovedora y bella, sublime e incomprendida del Cristo de Dios. De aquel que estaba en el mundo, el mundo fue hecho por intermedio de Él, pero el mundo no lo conoció.

La lección es, innegablemente, profunda. Seguir leyendo “El hijo del hombre”

Los ídolos

Le debe el arte al santo paganismo
del gentil cristianismo,
que a su gusto formó la egregia Roma,
riqueza y esplendor imponderable
en magníficos templos,
cuyas altivas torres
parece que en su anhelo
quieren audaces escalar el cielo.

Gigantes catedrales
con sus altas ventanas ojivales
en bóvedas sombrías,
donde el órgano arroja
imponentes y tristes melodías. Seguir leyendo “Los ídolos”

Resurgirás

En los escritos de Juan, capítulo dieciséis, versículos uno al ocho, el hijo de María, Marcos, consignó la visita emocionada y afectiva de las “mujeres piadosas” que buscaron el túmulo para ungir el cuerpo de Jesús, al tercer día, tras el sepultamiento.

Empero, sorprendidas con el sepulcro vacío y la presencia de un bello mancebo que les anunció la Resurrección, fueron por él incumbidas de avisar a los discípulos y especialmente a Pedro, que Él ya “los precedía en la ida para la Galilea”.

Los corazones femeninos, “envueltos de temor y espanto”, demandaron la ciudad aún envuelta en silencio y vestida por las últimas sombras de la noche en retirada, felices y ansiosas… Seguir leyendo “Resurgirás”

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