El Suicidio

El suicidio es una infracción a las leyes de Dios, considerada una de las más grabes que el ser humano puede practicar delante de su Creador.

Suicidio directo: es la destrucción violenta del propio cuerpo.

Suicidio indirecto: Los excesos al ingerir alcohol, desequilibrios en la alimentación, drogas, deportes de riesgos.

Sea cual fuese la forma de suicidio, el que lo hace responderá por su gesto según el grado de comprensión y evolución, existiendo circunstancias “atenuantes” (dolencias mentales, ignorancia, obsesiones) y “agravantes” (conocimiento de las leyes de causa y efecto, practicar el acto con una sana conciencia) Seguir leyendo “El Suicidio”

¡Dos niños!

I

Una tarde, y casi a la misma hora, mi tranquilo gabinete de trabajo fue invadido por dos familias, compuesta la primera de un matrimonio joven y dichoso, con un hijo que cuenta medio año: quizá no me hubiera fijado tanto en estudiar su dicha, si no hubiese visto junto a ellos a dos mujeres y un niño de cuatro meses, madre, hija y nieto, tres personas distintas y una sola calamidad verdadera, en cuyos semblantes aparecían las huellas de profundas amarguras. La alegría del matrimonio feliz y del hijo sonriente realzaba la desgracia del grupo infeliz. Seguir leyendo “¡Dos niños!”

Abandonado, pero no a solas

Tristeza pertinaz porfía por dominar los paneles coloridos de tu alma, convirtiendo aspiraciones abrigadas años tras años en amargura, haciendo experimentos resabios de profundas nostalgias.

Desfilan, rápidamente, todos los cuadros que marcaron tu espíritu con los surcos vigorosos de la decepción.

Amigos engañados que te engañaron; hermanos insensatos que te ofendieron; bocas irresponsables que te hirieron con las astillas de la maledicencia; manos, que se decían protectoras, que golpearon tu honorabilidad; corazones que parecían dedicados y que prosiguieron su marcha… Seguir leyendo “Abandonado, pero no a solas”

Volver arriba