Reposo también

Las muchas tareas que atiendes extenúan tus fuerzas y el cansancio anula posibilidades valiosas, que podrías aplicar en realizaciones de mayor profundidad.

Fascinado por los servicios de orden variada, en los cuales buscas olvidar problemas de otros quilates, al darte cuenta estás vencido, sin el control que se hace preciso, para mejor avanzar por las vías de la evolución.

Examina los compromisos que te oprimen y selecciónalos.

Pon en orden lo que debes ejecutar para que el tiempo te sea pródigo. Seguir leyendo “Reposo también”

La tentación en el desierto

Era tradicional, en la cultura judaica, los hombres santos buscar lugares yermos para largas meditaciones. Esos periodos de soledad, marcados por el contacto más íntimo con la Naturaleza y por una frugal alimentación, casi un ayuno permanente, proporcionando fuerzas espirituales que hacían de ellos auténticos taumaturgos, dotados de gran fuerza moral y notables poderes psíquicos. Algo semejante a lo que hacen, desde la más remota antigüedad, los faquires hindús, que mortificaban el cuerpo para robustecer al Espíritu.

Observando la tradición, después de su encuentro con Juan, el Bautista, a los márgenes del rio Jordán, Jesús se adentró en el desierto. Allí habría permanecido cuarenta días según el evangelista Lucas (capitulo IV). Seguir leyendo “La tentación en el desierto”

Volver arriba