La cólera

El orgullo os conduce a creeros más de lo que sois, a no poder sufrir una comparación que pueda rebajaros, a veros, por el contrario, de tal modo por encima de vuestros hermanos, sea como genio, sea como posición social, sea también como ventajas personales, que el menor paralelo os irrita y os resiente; ¿y qué sucede entonces? Que os entregáis a la cólera.

Buscad el origen de esos accesos de demencia pasajera que os asimilan al bruto, haciéndoos perder la sangre fría y la razón; buscad y encontraréis casi siempre por base el orgullo resentido.

Leer másLa cólera

No se puede comprar todo

Un noble inmensamente rico decidió un buen día que debía contar entre su séquito con un rapsoda que compusiera y cantara himnos y alabanzas a su persona. Para ello, mandó contratar al mejor juglar que hubiera en todo el mundo.

De regreso, los enviados contaron que, en efecto, habían hallado al mejor rapsoda del mundo, pero que éste era un hombre muy independiente que se negaba a trabajar para nadie. Pero el noble no se dio por satisfecho y decidió ir él mismo en su búsqueda.

Leer másNo se puede comprar todo