2 abril, 2017 – Luz Espiritual

El faro

En medio del mar, surge la construcción, solemne de piedras. Es un faro, destinado para orientar el rumbo de los viajeros, en las noches oscuras. Quien quiera que viaje en alta mar se siente seguro cuando, en medio de la oscuridad, ve surgir el faro.

Él está allí para servir, para advertir, para salvar. Su luz se proyecta a enormes distancias, superando la oscuridad, permite que a los que navegan puedan percibir la proximidad de los arrecifes, los peligros inmersos en la noche. Seguir leyendo “El faro”

Sutiles y peligrosos

En la ira se encuentra la generatriz de muchos males. Ampararla significa abrir las compuertas del desequilibrio para que se instalen enfermedades de difícil erradicación.

Comúnmente el crimen se origina en el pensamiento que se consume en la indisciplina.

La obsesión se instala a través de las ideas infelices, que surgen como bagatelas mentales.

Cólera ahora, irreflexión más tarde y locura después. Seguir leyendo “Sutiles y peligrosos”

Relax necesario

El organismo humano está predispuesto a casi todas las enfermedades, por la tensión nerviosa que hoy se ve en todo el mundo. Del hombre del campo a los dirigentes de las naciones, todos están sufriendo, en mayor o menor escala, las consecuencias del “mal de la actualidad”: el estrés.

Ellos viven agredidos por la presión inquietante del comercio y de la política, de la civilización y del interés, de los vicios de alimentación, de las ropas, del medio donde viven y del deseo de alcanzar un objetivo que, en la mayoría de las veces, no es lo que les conviene.

El hombre moderno no se satisface con nada. Desea todo lo que es superfluo, incluso que sea a costa del sudor ajeno. Es de notarse la intranquilidad demostrada por los jóvenes, que ya en su formación congénita absorbieron de los padres, de quienes heredaron los cuerpos, ese estado depresivo. Es la simiente pervertida, generada por faltar el alimento verdadero del alma, denominado Amor.

Se agotan los analistas, se esfuerzan en todos los campos de la psiquiatría y psicología, para restablecer el equilibrio psicodinámico de las personas enfermas, sin embargo, casi nada consiguen, visto que buscan el origen de los desequilibrios por caminos equivocados.

La educación espiritual es la base de toda salud. La medicina no debe suprimir los métodos de tratamientos espiritualistas. Ellos ayudan en la renovación de las fuerzas internas del espíritu, descargan el magnetismo inferior del alma y preparan el campo mental de la misma para el buen efecto de los medicamentos, facilitando el trabajo del terapeuta.

Si nuestro asunto es el relax, partamos para él: muchas veces, un simple hecho nos lleva a la victoria que deseamos y nuestro deseo ardiente al dictar este libro, es induciros a tener, o a mantener, vuestra salud y, para llegar hasta la armonía, es imprescindible la confianza.
Procuremos, pues, todos los rumbos que puedan estimularnos la fe, en el hombre y en Dios, para que podamos creer en la conquista de la salud.

Creer es muy interesante para nuestros ideales de cura. Vamos a llegar a un nivel en que la cura de todos los males estará al alcance de nuestras manos a través de todo lo que vemos, sentimos, comemos, respiramos, e incluso en aquello que vestimos. Nuestra salud depende de nosotros.

Vamos a pedir por la boca del saber y llamar con las manos del entendimiento y el resto vendrá por aumento de misericordia. El relax es una puerta para la salud, pues el relax armoniza vuestros nervios, suavizando vuestro campo de energías.

Seguid la orientación que damos y en pocos días estaréis recogiendo los frutos de la paz interna que comenzasteis a producir.

Acostaos en una cama, si es posible en el suelo, como queráis, relajad el cuerpo como si fuese un paño mojado; continuad “soltando” el cuerpo, cada vez más, dando órdenes mentales a todos los miembros para ablandar y tranquilizar; mantened la mente libre de pensamientos que no sean de paz y de salud; cread mentalmente un aura de tranquilidad y bienestar y respirad en esa atmosfera de armonía y amor. Con el tiempo y vuestra buena voluntad, aprenderéis a relajaros, donde estéis; andando, sentado y hasta incluso conduciendo el vehículo, hablando con los otros o escuchándolos. Todo pasa a ser motivo para experiencias elevadas.

No existe mejor remedio para tonificar el sistema nervioso y es una gran protección contra las embestidas de muchas enfermedades. El relax desahoga la circulación y hace volver el ritmo de las pulsaciones desordenadas del motor sagrado, que a veces se agita con los ambientes inferiores, muy comunes en los medios en que normalmente vivís.

Nunca debéis ejercitar el relax contrariado. Procurad salir de ese estado negativo, por los procesos indicados en estas páginas y ejercitad el proceso de relajamiento, pues él es como una oración a la serenidad mayor.

La llave del éxito es la confianza en lo que hacéis.

Por el espíritu Miramez
João Nunes Maia
Extraído del libro “Salud”
Traducido por R. Bertolinni

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