El gran mandamiento

“Un maestro de la ley que había oído la discusión, viendo que les había contestado bien, se le acercó y le pregunto: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? Jesús respondió: El primero es: Escucha, Israel: el Señor, Dios nuestro, es el único Señor; y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay mandamiento mayor que estos. El escriba le dijo: Muy bien, maestro; con razón has dicho que él es uno solo y que no hay otro fuera de él, y amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo vale mucho más que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús al ver que había respondido tan sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya nadie se atrevió a preguntarle más.” (Marcos, XII, 28-34). Seguir leyendo “El gran mandamiento”

¿Tienes el coraje de cambiar?

En el mundo, a menudo te ves señalado por conflictos variables, en función de los patrones de comportamiento que adoptas para tu ruta humana.

Es común que no acostumbres desarrollar las reflexiones, procurando conocerte un poco mejor.

Es común que copies modelos del mundo, que te entusiasman por algún tiempo, sin que analices las consecuencias de esos modos de comportamiento, relativamente a la realidad espiritual en que te encuentras sumergido. Seguir leyendo “¿Tienes el coraje de cambiar?”

En la salud, en la enfermedad

Cap. XVII – Ítem 11

En todas las circunstancias atiende a tu salud como prevención de la enfermedad, mediante los recursos que halles en ti mismo.

Cada día existe una nueva ocasión para que contraigamos una enfermedad o para que nos curemos de nuestros males.

El mejor remedio, antes que cualquier otro, es la voluntad sana, porque la voluntad débil empobrece la imaginación y la imaginación enferma debilita el cuerpo. Seguir leyendo “En la salud, en la enfermedad”

¡Todo lo descubre el tiempo!

I

ESPECTROS EN FOTOGRAFÍAS. — Negativos que anticipan el porvenir. — Los hombres de ciencia ingleses, especialmente los que se dedican al estudio de los fenómenos psicofísicos, hállense en la actualidad intrigadísimos ante un caso ocurrido a cierta señorita de Southampton, llamada Gladys Manning, y del cual se ocupa extensamente toda la prensa londinense y norteamericana. He aquí los hechos, narrados en pocas palabras:

La referida señorita se hallaba para contraer matrimonio con un teniente de infantería, de nombre Gordon Waters, en la actualidad de servicio en la India. Deseando aquélla enviar un retrato a su prometido, fue a Londres, dirigiéndose a casa de uno de los mejores fotógrafos de la capital. Hecho el retrato volvió la señorita Gladys a Southampton, donde recibió a los pocos días una carta del fotógrafo, participándole que los negativos tenían ciertos defectos, por lo que era necesario hacer nuevos retratos. Seguir leyendo “¡Todo lo descubre el tiempo!”

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