Vibraciones de paz

pazToda la naturaleza es una armonía divina, una sinfonía maravillosa que convida a todas las criaturas a que acompañen su evolución y progreso.

Sé en tu vida, un instrumento apto para captar las vibraciones de paz y serenidad de la naturaleza, y tu salud encontrará el equilibrio necesario para prosperar cada vez más.

Vive de acuerdo con las leyes de la naturaleza y con el espíritu dirigido hacia Dios.

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María

MariaJunto a la cruz, el agobiado bulto de María ocasionaba dolorosa e inolvidable impresión. Con el pensamiento ansioso y torturado, ojos fijos en el madero de las perfidias humanas, la ternura materna volvía al pasado en amargos recuerdos. Allí estaba, en su hora extrema, el hijo bien amado.

María se dejaba transportar por la corriente sin fin de los recuerdos. Eran las maravillosas circunstancias en que el nacimiento de Jesús le fue anunciado, la amistad de Isabel, las profecías del viejo Simón, reconociendo que la asistencia de Dios se tornó incontestable en los menores detalles de su vida. En aquel supremo instante, parecía volver a ver el establo en su belleza campestre, sintiendo que la Naturaleza parecía querer dejarle oír nuevamente el cántico de gloria de aquella noche inolvidable. A través del velo espeso de las lágrimas, repasó, una por una, las escenas de la infancia del hijo querido, observando la alarma interior de las más dulces reminiscencias.

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El punto correcto

emmanuel“De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.” – Pedro (I Pedro, 4:19)

Basta que el sufrimiento nos alcance levemente para sentirnos rápidamente necesitados de la Asistencia Divina.

Aun cuando filosofías negativistas nos hayan desfigurado el raciocinio o la palabra, si el peligro nos amenaza, secreta intuición nos afirma que Dios vela por nosotros y para Dios nosotros volvemos de inmediato.

Mientras eso ocurre, vale pensar en la forma aconsejable y justa de encomendarnos al Creador.

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