Ante los otros

Meimei¡Señor! …

Enséñanos a comprender la importancia de los otros. En verdad, recogemos de algunos las dificultades y los problemas, entretanto, de otros innúmeros obtenemos las alegrías y las bendiciones que nos ennoblecen la vida.

Entre algunos otros, sorprendemos a los adversarios gratuitos que, varias veces, buscan impedirnos el paso; haznos entender, no obstante, que entre muchos otros, encontramos a los amigos y a los bienhechores, a los compañeros de ideal y trabajo, a los que colaboran con nosotros, en nuestras realizaciones, y a los que nos alivian en las adversidades del camino. De algunos, tenemos la censura, pero de otros, proceden los estímulos al desempeño de las tareas que nos confiaste.

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De la infancia

kardec2379 – El Espíritu que anima el cuerpo de un niño, ¿está tan desarrollado como el de un adulto?
– Puede estarlo más, si más ha progresado, y solo la imperfección de los órganos le impide manifestarse. Actúa de acuerdo con el instrumento, con cuya ayuda se puede manifestar.

380 – En un niño de poca edad, poniendo de lado el obstáculo que la imperfección de los órganos opone a su libre manifestación, el Espíritu, ¿piensa como un niño o como un adulto?
– Cuando es niño, es natural que los órganos de la inteligencia, no estando desarrollados, no pueden darle la intuición del adulto, y tiene en efecto, la inteligencia muy limitada mientras la edad le hace madurar la razón. La turbación que acompaña a la reencarnación, no cesa súbitamente en el momento de nacer y sólo gradualmente se disipa con el desarrollo de los órganos.

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Tú, que te hallas enfermo

enfermoTú, que te hallas enfermo, o bajo el peso de un dolor, no te desanimes.

El dolor no es un mal, porque a través de él nos purificamos de las vibraciones groseras de los malos pensamientos, de las malas palabras y de las malas acciones.

Soporta con paciencia tu enfermedad, porque por medio de ella se está purificando el organismo psíquico, tu alma, que sólo puede expulsar las impurezas por medio de los dolores físicos.

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La responsabilidad del mal

intercesion_rescateAl justificar el dogma de las penas eternas a las que serían condenados los pecadores obstinados, la Teología argumenta que, aunque no obstante el hombre sea finito, es decir, limitado en sabiduría, virtudes y poder, su culpa se vuelve infinita por la naturaleza infinita del ofendido – Dios, y, consecuentemente, infinito debe ser, también, el respectivo castigo. Sustenta, por tanto, la tesis de que el elemento moral del delito esté infinitamente unido a la cualidad del ofendido y no a la resolución y malicia del ofensor, tesis esa falsa e injusta. Falsa, porque transfiere del agente para el paciente la gravedad del acto culpable. Injusta, porque no lleva en cuenta los atributos de la divinidad, suponiéndola menos perfecta que la Humanidad. Sí, porque un hombre sensato ciertamente ni siquiera tomaría en consideración las ofensas que le fuesen dirigidas por un niño o por un idiota.

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Luz en nuestras manos

Emmanuel2Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, Jesús les respondió: El reino de Dios no vendrá con apariencias externas”. – (Lucas, 17:20).

La Tierra de hoy reúne pueblos de vanguardia en la esfera de la inteligencia.

Ciudades enormes son usadas, a la manera de nidos gigantescos de cemento y acero, por agrupamientos de millones de personas.

La energía eléctrica asegura la circulación de fuerza necesaria para la manutención del trabajo y del bienestar doméstico.

La ciencia garantiza la higiene.

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