Ante el mal

Jesus_nazarethLa ley del talión representó un progreso en las costumbres de la Humanidad. A partir de ella, la venganza pasó a tener límites. Antes, por culpa de una ofensa, se consideraba justo diezmar a toda la familia del ofensor. Después, pasó a ser ojo por ojo y diente por diente. O sea, el mal que se retribuía no podía ser mayor que el del recibido.

Jesucristo vino a traer la contribución definitiva a esa siembra. Afirmó que no se debería resistir al mal. Que si alguien te golpeara en la mejilla derecha, era preciso ofrecer también la izquierda. Que si alguien te quitara el vestido, convenía dejar también el abrigo. Que si alguien te obligaba a andar una milla, era para andar con él dos.

Leer másAnte el mal

El peso del rencor

desanimoEl tema del día era el resentimiento, y el maestro nos había pedido que lleváramos papas y una bolsa de plástico. Ya en clase elegimos una papa por cada persona a la que guardábamos resentimiento. Escribimos su nombre en ella y la pusimos dentro de la bolsa. Algunas bolsas eran realmente pesadas. El ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros a todos lados esa bolsa de papas.

Naturalmente la condición de las papas se iba deteriorando con el tiempo. El fastidio de acarrear esa bolsa en todo momento me mostró claramente el peso espiritual que cargaba a diario y como mientras ponía mi atención en ella para no olvidarla en ningún lado, desatendía cosas que eran mas importantes para mi. Todos tenemos papas pudriéndose en nuestra mochila sentimental.

Leer másEl peso del rencor

Transfiguración, invisibilidad

kardecEl periespíritu de las personas vivas aun goza de las mismas propiedades que el de los espíritus. Según se deja dicho, no está confinado en el cuerpo, sino que irradia y forma alrededor de él una especie de atmósfera fluídica. Puede suceder, pues, que en un determinado caso y bajo el influjo de las mismas circunstancias, sufra una transformación análoga a la que hemos descrito.

La forma real y material del cuerpo puede desaparecer bajo esa envoltura fluídica, si así podemos expresarnos, y tomar momentáneamente una apariencia del todo diferente; la de otra persona o la del espíritu que combina su fluido con el del individuo, o bien dar a un rostro feo un aspecto bello y radiante.

Leer másTransfiguración, invisibilidad