Sublime renovación

humberto-de-camposSe cuenta que Santiago, Hijo de Alfeo, el discípulo de Jesús extremadamente ligado a la Ley Antigua, algunos meses después de la crucifixión se tomó de profunda nostalgia del redentor y, suspirando por recibir la visita divina, se apartó de los compañeros de apostolado, solicitando delicioso retiro, en las adyacencias de Nazaret. Él, que pretendía conciliar los principios de Cristo con las enseñanzas de Moisés, no toleraba los disturbios de la multitud.

¿No sería más justo – pensaba – aguardar al Señor en la quietud del campo y en la bendición de la oración? ¿Por qué mezclarse con los gentíos irreverentes? Simón y los demás cooperadores habían permanecido en Jerusalén, confundiéndose con meretrices y malhechores. Viérales el sacrificio a favor de los leprosos y de los locos, de las madres desdichadas y de los niños abandonados, pero no desconocía que, entre los sufrientes que los rodeaban, surgían oportunistas y ladrones.

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Mira en los niños el futuro

auto-amorMira en los niños el futuro de la humanidad.

Procura, por lo tanto, ser solidario con las actividades que benefician a los niños.

Piensa que cada uno de ellos podría ser un hijo querido de tu corazón.

Colabora en la recuperación de los niños difíciles con tu ejemplo digno y noble.

En todos los sectores, los niños son el futuro y, por eso, es necesario asistirlos atentamente en sus necesidades.

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Francisco Cándido Xavier – Parte 2

ChicoPrimeros pasos en la vida terrena

Nuestro hermano reencarnó el 2 de abril de 1910, en la pequeña ciudad de Pedro Leopoldo, en Minas Gerais, siendo bautizado con el nombre de Francisco de Paula Cándido. (3) De origen muy humilde, Chico era hijo del operario João Cândido Xavier y de la lavandera María João de Deus, desencarnados respectivamente el 6-12-1960 y 29-9-1915.

(3) Solo en abril de 1966, Chico pidió la rectificación de su nombre Francisco de Paula Cândido por Francisco Cândido Xavier, lo que fue judicialmente autorizado.

Las apariciones del Espíritu de su madre, cuando de niño aun no había completado cinco años, señalaron los primeros fenómenos de clarividencia y clauridiencia que se ofrecían a sus facultades mediúmnicas, los cuales, proporcionaron gran alegría a su alma infantil, también le valió castigos e incomprensiones por parte de quien creía que todo era invenciones de un niño travieso.

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