Alucinógenos

DiEn la actualidad las drogas alucinógenas ocupan un lugar destacado, pues dominan con mucha facilidad a las nuevas generaciones, estrangulando las esperanzas humanas en relación al futuro.

Los miasmas venenosos que desprenden han creado un paisaje triste, sombrío y desolador, que el hombre que los usa posee una gran miseria económica y moral. Ya que está más preocupado con el cuerpo que con el espíritu, se dejo engolfar por la comodidad y el placer, deparando inesperadamente, en el vació interior que le resulta amarga decepción, luego de secundarias conquistas externas.

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Hermano Francisco Portugal

chico_xavierNuestro apreciado hermano Francisco Portugal se sentó a nuestro lado y nos decía entristecido, no tener aun una posibilidad para abrazar a Chico y hablarle. Y, en virtud de ver tanta gente en la sesión y alrededor del médium, calculaba que su deseo no sería satisfecho. Tenía que asistir a la sesión y regresar el sábado a Petrópolis, donde reside, sin al menos recibir algo que carecía, principalmente con relación a un hermano desencarnado.

Rápido como un relámpago, Chico captó el anhelo de su hermano, pues, dejando de lado algunos amigos, ya atendidos, se acercó a nosotros y dijo:

– ¡Hermano Portugal, entonces, pensabas que no te abrazaría, que no te había visto! Estás equivocado, como otros hermanos, estás también dentro de mi corazón.

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María de Magdala

Maria_magdalaMaría de Magdala había escuchado las prédicas del Evangelio del Reino, no lejos de la principesca villa donde vivía entregada a los placeres, en compañía de ciertos patricios romanos, llenándose de profunda admiración por el Mesías. ¿Qué nuevo amor era aquel predicado a simples pescadores por labios tan divinos? Hasta entonces, ella había caminado sobre las rosas rojas del deseo, embriagándose con el vino de condenables alegrías. No obstante, su corazón estaba sediento y desalentado.

Joven y hermosa, se había emancipado de los estrictos prejuicios de su raza; su belleza esclavizó ante sus caprichos de mujer, a los más ardientes admiradores; pero su espíritu tenía hambre de amor. El profeta nazareno había sembrado en su alma nuevos pensamientos.

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