Frente a los animales

andreluizAbstenerse de perseguir o apresar, maltratar o sacrificar animales domésticos o salvajes, aves y peces, por medio de excursiones periódicas a los campos, lagos y ríos, o en competiciones deportivas sangrientas, persiguiendo con ello un placer recreativo.

Hay diversiones que son verdaderos delitos disfrazados.

En el contacto con los animales a los que tenga estima, gobernar los impulsos de protección y cariño, a fin de no caer, con el pretexto de amarlos, en excesos ridículos.

Toda pasión ciega al alma.

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Comienzos del Espiritismo

AllanKardec1La Tercera Revelación, la Doctrina Espirita, es impersonal y tiene un sentido universalista, por las verdades y certezas que encierra. El Codificador de la Doctrina, que se preparó por más de un encarnación a fin de convertirse en la personalidad confiable para dar su trabajo la seguridad y la credibilidad que solo la Verdad puede ofrecer, es el primero en reconocer que el Espiritismo representa, en su esencia, las enseñanzas de los Espíritus superiores, al frente el Espíritu de Verdad, referido por el Cristo cuando prometió enviar al Consolador para recordar sus enseñanzas y traer conocimientos nuevos a la Humanidad.

Así, tanto Allan Kardec, como los médiums que sirvieron de intermediación para el conocimiento, por los hombres, de la Doctrina Consoladora, tomaron consciencia de que fueron ellos los instrumentos escogidos para servir a una gran misión, pero los verdaderos autores de la gran Revelación fueron los Espíritus superiores, al servicio del Cristo.

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El niño

ninos_21De todo lo que nos rodea en la vida, una de las dádivas más preciosas que Dios nos proporciona es la presencia del niño. Él tiene el don especial de dar sabor y gracia a todo. Se contenta con muy poco: un paseo, una puesta de sol, un paquete de palomitas. Y tiene la pretensión de que el mundo entero le pertenece. Es suyo el árbol, la bola, el volante de bádminton. Es suyo el pájaro, el jardín. Son suyos el coche del papá y el lápiz labial de la mamá.

Un niño nace con un brillo angelical e incluso al crecer, siempre se queda con un halo de luz suficiente para cautivar nuestro corazón, aunque él se siente en el barro, llore a todo volumen, haga un berrinche o ande por la casa jactándose después de vestir las mejores ropas y zapatos de su madre o de su padre. Él puede ser el más cariñoso del mundo y parecer el más ingenuo, hasta el punto de agotar nuestra capacidad de responder preguntas.

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