Unión del alma y del cuerpo

kardec344 – ¿En qué momento se une el alma al cuerpo?
– La unión comienza en la concepción, pero no es completa hasta el momento del nacimiento. Desde el instante de la concepción, el Espíritu designado para habitar tal cuerpo, se une a él por un lazo fluídico, que se va estrechando poco a poco, hasta que el niño nace. El grito que lanza entonces anuncia que pertenece al número de los vivientes y servidores de Dios.

345 – ¿La unión entre el Espíritu y el cuerpo es definitiva desde el momento de la concepción? Durante este primer período, ¿podría el Espíritu renunciar a habitar en el cuerpo designado?
– La unión es definitiva en el sentido de que otro Espíritu no podría substituir al designado para aquel cuerpo; pero, como los lazos que a él le unen son muy débiles, se rompen fácilmente y pueden serlo por la voluntad del Espíritu que retrocede ante la prueba que ha elegido. En ese caso no vive el niño.

Leer másUnión del alma y del cuerpo

El cerebro, ese desconocido

instintoEl cerebro, para ciertos científicos principal órgano constitutivo de la inteligencia, o agente determinante en la transmisión del impulso nervioso para otros, todos están de acuerdo en reconocer que esta materia cerebral aún está lejos de haber revelado el conjunto de sus facultades.

La complejidad de su constitución, el papel de las circunvoluciones, la interacción del sistema nervioso y de la célula física (la neurona, las zonas relacionadas con el lenguaje, la memoria, las funciones orgánicas del cuerpo entero), son objeto de incesantes investigaciones que empujan cada vez más lejos los límites de este fabuloso órgano.

Leer másEl cerebro, ese desconocido

No deseo dar coces

ChicoAkardecAlguien aconsejo a Chico salir por un tiempo de Pedro Leopoldo para descansar, airear las ideas y disfrutar un poco la vida.

Esto fue su respuesta, que vale también por una lección:

-No puedo salir de aquí. En este bendecido lugar, viví como un burro bien vigilado y por eso mis coces son bien controladas… Pero, si salgo, voy a dar coces a diestro y siniestro… No. Dejen al burro preso y feliz donde esta…

Leer másNo deseo dar coces