Tres veces lo negó

Tres_vecesSe agigantaban las responsabilidades de los discípulos a medida que se prolongaba el mensaje de Jesús. El Maestro era consciente de la gravedad de la hora y del significado del tiempo. Pero no ellos, que no lograban comprender la magnitud del ministerio.

Desacostumbrados a las tareas de alto porte, vivían de la rutina del trabajo que brinda el pan y satisface las necesidades diarias inmediatas, sin ninguna intervención intelectual para vuelos gigantescos. Se deslumbraban con Su doctrina, Lo amaban, pero sin dimensión mental para percibir la grandeza de lo que ocurría. Aún hoy es así.

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El lenguaje alegórico de los Evangelios

campetti«Ora, si no conozco la fuerza del lenguaje, seré como un bárbaro para aquel que habla y aquel que habla será como un bárbaro para mí.» Pablo (I Corintios, 14:11)

Jesús utilizó un dialogo adecuado a cada individuo y a cada público al cual se dirigió durante su trabajo mesiánico. Como conocía la realidad íntima de cada persona y las necesidades de la multitud, siempre encontraba la mejor forma de transmitir la enseñanza referente a la Ley Divina a todos cuantos le buscaban. Respetaba los límites de cada uno y utilizaba un lenguaje simbólico cuando no encontraba en los oyentes las condiciones oportunas para tratar objetivamente los temas abordados.

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Gracias, Chico…

Chico Xavier2Estaba Chico parado delante del correo, conversando con su hermano André, cuando un agente de la policía le paso de cerca y, colocando el brazo derecho sobre su hombro, le dijo:

– ¡Muchas gracias, Chico!

Y se fue andando.

Chico quedo intrigado con aquel agradecimiento. No podía recordar el motivo. A la tarde, al regresar del trabajo, vio delante de un bar un grupo de trabajadores de la fábrica y, en medio de ellos, el agente que le abrazo por la mañana. Paso más de cerca y observo que el agente intentaba separar una pelea entre dos hermanos que discutieron por cosas sin importancia. El agente, viendo inútiles sus esfuerzos y porque la discusión ya se generalizaba involucrando a todo el grupo, saco de la cintura el revólver e iba a usarlo para imponer su autoridad. Chico más que deprisa llego cerca y le pidió:

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