Un solo rebaño y un solo pastor

allan-kardec-tratado531. – Tengo también otras ovejas que no son de este aprisco; es necesario también que yo las conduzca; ellas escucharán mi voz, y no habrá sino un solo rebaño y un pastor. (San Juan, Cap. X, v. 16).

32. – Con estas palabras, Jesús anuncia claramente que un día, los hombres se fusionarán en una sola creencia; pero, ¿cómo se podrá realizar esa unificación? La cosa parece difícil, si se consideran las diferencias que existen entre las religiones, el antagonismo que mantienen entre sus respectivos adeptos, su obstinación en creerse detentores exclusivos de la verdad.

Todas quieren mucho la unidad, pero se envanecen pensando que ella será en su beneficio y ninguna entiende hacer concesiones en sus creencias. Y sin embargo, la unidad se hará en religión como tiende a realizarse en los órdenes social, político, comercial, mediante la caída de las barreras que separan a los pueblos, por la asimilación de las costumbres, de los usos, del lenguaje; los pueblos del mundo entero fraternizan ya, como los de las provincias de un mismo imperio; se presiente esta unidad, se desea. Seguir leyendo “Un solo rebaño y un solo pastor”

Un enamorado

rosas_negrasRamos de rosas negras, como mi alma.
Te perdí, en una noche muy oscura.
Y mis ojos, se cerraron para siempre.

Cuando desperté, me encontré sobre una losa fría.
Y desde entonces, no pude encontrar el calor de tu alma.
Te sigo buscando.

Este frío y esta oscuridad, no me dejan buscarte…
Cada día sueño, con despertarme junto a ti.
Coger tus manos junto a las mías,
y poder decirte cuanto te quiero… Seguir leyendo “Un enamorado”

La castidad

leondenis¿Quieres sentir tu alma libre? ¿Quieres tener una inteligencia sana y tu razón lucida? La primera condición para conseguirlo es ser sobrio y casto. Los excesos en la mesa turban el organismo y las facultades en el ser humano. La embriaguez hace perder toda dignidad y todo comedimiento. La reincidencia en este vicio conduce a una serie de enfermedades y de achaques que acarrean una vejez miserable.

Al cuerpo hay que darle lo necesario, con el fin de hacer del un servidor y no un tirano: tal es la regla del hombre sensato. Reducir la suma de necesidades materiales, comprimir los sentidos, dominar los viles apetitos es emanciparse del yugo de las fuerzas inferiores, es preparar la emancipación del Espíritu. Tener pocas necesidades constituye también una de las formas de riqueza. Seguir leyendo “La castidad”

Pérdida de tiempo

richarsimonettiSi usted me pregunta, apreciado lector, cual es el móvil de las acciones humanas, no seré ni un poco original al responder que es el deseo de felicidad. También no es ninguna novedad decir que son pocos que la encuentran, no que no este en el lado de las posibilidades humanas, sino, simplemente, porque las personas parecen haber perdido el camino que conduce a la felicidad. Voltaire (1694-1778), el irreverente filósofo francés, definía bien esta situación: “Los hombres que buscan la felicidad son como borrachos que no consiguen encontrar su propia casa, pero saben que tienen una”.

La felicidad debería ser un estado natural, como una casa acogedora que nos cobija, proporcionándonos protección y bienestar. Al final, ¿Por qué nos sentimos infelices, si tenemos por Padre a un Dios de infinito Amor y Misericordia, que trabaja incesantemente por nosotros? ¿Que representan percances, dolores y tribulaciones de la existencia humana, sino instrumentos de depuración, preparándonos para el glorioso destino? El problema es que nos perdemos en desvíos de entendimiento. Seguir leyendo “Pérdida de tiempo”

El Libro de los Espíritus

conozcaOcurrió hace 150 años. Era un sábado. La mañana aun no despertara del todo; disfrutando del aire levemente frío de la mañana, un hombre se dirigió a la Galería d´Orleans, en el Palais Royal, en plena Capital francesa. Él era conocido como un pedagogo de renombre en su país y reconocido internacionalmente. Era el Profesor Rivail.

Se dirigió a la Librería Dentu, subió las escaleras y llegó al entrepiso. Aquella mañana, su objetivo no era verificar ninguno de sus libros didácticos, ya que había publicado varios de ellos. El libro, que ahora se encontraba en las manos de la Sra. Dentu, era algo muy especial. Una obra que revolucionaría las bases de la ciencia, de la filosofía y de la religión, hasta entonces vigentes. Allí se hallaban reunidas 501 cuestiones relacionadas con el origen, la naturaleza y el destino de los Espíritus. La obra fue colocada en la vitrina, sobre un terciopelo rojo. Era El Libro de los Espíritus. Seguir leyendo “El Libro de los Espíritus”

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