Un hecho muy significativo de afinidad de las almas

Salud_sexualHermanos queridos: Hace unas noches estuvisteis hablando sobre las afinidades de las almas. Parece ser que aquí hay un hermano que quiere narraros un hecho muy significativo a este respecto, ocurrido en su existencia, para que podáis apreciar hasta dónde llega uno de los grandes atributos de las almas, que es la afinidad. Y como estáis oyendo por radio esas «historias extrañas», muchas de ellas tan verídicas, este hermano, si os place, quiere que conozcáis la que a él ocurrió.

—Con mucho gusto le oímos. Seguir leyendo “Un hecho muy significativo de afinidad de las almas”

Sombras de ayer

amaliadsEntre los muchos seres que habitan en el mundo, la mayor parte viven la vida sensual; les es desconocido ese placer profundo que goza en su delirio el ser inmaterial. Su vida se reduce a hacer lo que otros hacen, pues ellos no conocen la propia inspiración; ni saben por qué mueren, ni saben por qué nacen y viven convencidos sin darse una razón. De especie tan extraña ningún naturalista su raza y procedencia la pudo definir; escuchan y no oyen, y son ante su vista iguales el pasado, presente y porvenir.

Tristísima influencia ejerce la ignorancia, fatales desaciertos su huella deja en pos; ¿por qué misterio extraño tomó preponderancia, sobre lo que hay perfecto, sobre la ley de Dios? ¿Por qué los siglos pasan y el fanatismo vive? ¿Por qué del Evangelio no irradia clara ya? Y el hombre, ¿por qué tiembla y la inquietud concibe? Seguir leyendo “Sombras de ayer”

La cuenta de la vida

cabarCuando Levindo cumplió los veintiún años, su madre le recibió a los amigos, festejó la ocasión y solemnizó el acontecimiento con gran alegría. Con todo, en lo íntimo, la bondadosa señora estaba triste y preocupada. El hijo, hasta la mayoría de edad, no toleraba ninguna disciplina. Vivía ociosamente, desperdiciando el tiempo y negándose al trabajo.

Aprendió las primeras letras, al precio de mucha dedicación materna, y luchaba contra todos los planes de acción digna. Rehusaba los buenos consejos y se inclinaba, francamente, hacia el desfiladero del vicio. En esa noche, todavía, la abnegada madre oró, más fervorosa que nunca, suplicando a Jesús que lo encaminase a la elevación moral. Lo confió al cielo, con lágrimas, convencida de que el Maestro Divino le ampararía la joven vida. Seguir leyendo “La cuenta de la vida”

El sueño

allank¡Pobres hombres, cuán poco conocéis los fenómenos más comunes que hacen a vuestra vida! Creéis ser muy sabios, creéis poseer una vasta erudición, y a estas preguntas que realizan todos los niños: ¿qué hacemos cuando dormimos?, ¿qué son los sueños?, os quedáis mudos. No tengo la pretensión de haceros comprender lo que voy a explicaros, porque hay cosas a las cuales vuestro Espíritu no puede todavía someterse, al no admitir lo que no entiende.

El sueño libera parcialmente el alma del cuerpo. Al dormir, estamos momentáneamente en el estado en que uno se encuentra de manera permanente después de la muerte. Los Espíritus que al desencarnar se desprendieron rápidamente de la materia han tenido sueños inteligentes; cuando dormían, se reunían con la sociedad de otros seres superiores a ellos: viajaban, conversaban y se instruían con los mismos; incluso trabajaban en obras que encontraron concluidas al morir. Esto debe enseñaros una vez más a no temer la muerte, puesto que morís todos los días, según las palabras de un santo. Seguir leyendo “El sueño”

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