Sensaciones de los Espíritus

kardec¿Sufren los Espíritus? ¿Qué sensaciones tienen? Tales las preguntas que nos son naturalmente dirigidas y a las que vamos a tratar de resolver. En principio, debemos decir que para esto no nos hemos contentado con las respuestas de los Espíritus; a través de numerosas observaciones, debemos tomar, en cierto modo, las sensaciones basadas en un hecho.

En una de nuestras reuniones, y poco después de que san Luis nos hubo dado la bella disertación sobre La avaricia, que hemos incluido en nuestro número del mes de febrero, uno de los socios contó el siguiente hecho, con referencia a esta misma disertación. Seguir leyendo “Sensaciones de los Espíritus”

La Luz

scan0012Él no tenía sombras. Él era Luz. Vino para las tinieblas y las tinieblas no lo reconocieron. Brilló en medio de la oscuridad, pero los que percibieron Su luminosidad, nada más deseaban sino apagar la Luz que irradiaba.

Él no tenía sombras porque era perfecto. Ningún rastro de inferioridad manchaba Su personalidad. Antes que la Tierra exhalase su primer aliento como un planeta propicio para la vida, Él ya era. Por eso, muchos lo juzgaron como el mismo Increado y lo confundieron con la Divinidad. Pero Él, siempre correcto, esclareció desde el primer momento: He venido para cumplir la voluntad de mi Padre, que está en los cielos.

Él no tenía sombras. Ninguna culpa, ningún defecto le manchaba el Espíritu. Por eso, podía establecer la invitación: Ven y sígueme. Seguir leyendo “La Luz”

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