Rodolfo Calligaris – Luz Espiritual

Fatalidad y destino

Fatalidad y destino son dos términos que se emplean, a menudo, para expresar la fuerza determinante e irrevocable de los acontecimientos de la vida, así como el arrastre irresistible del hombre para tales sucesos, independientes a su voluntad.  ¿Estaríamos nosotros, realmente, a merced de esa fuerza y de ese arrastre? Razonemos: Si todas las cosas estuviesen previamente determinadas y nada se pudiese hacer para impedirlas o modificar su curso, la criatura humana sería una simple máquina, sin libertad y enteramente irresponsable.

En consecuencia, los conceptos del Bien y del Mal quedarían sin base, anulando todo y cualquier principio dictado por la Moral. Ahora, es evidente que, casi siempre, nuestras decepciones, fracasos y tristezas ocurren, no por nuestra “mala estrella”, como creen los supersticiosos, sino pura y simplemente por nuestra manera errónea de proceder, de nuestra falta de aptitud para conseguir lo que ambicionamos, o por una expectativa exageradamente optimista sobre lo que este mundo nos pueda ofrecer. Debemos reconocer, entretanto, que, aunque gran parte de aquello que nos ocurre sean consecuencias naturales de hechos conscientes o inconscientes practicados por nosotros, o por otros, con o sin la intención de alcanzarnos, existen vicisitudes, disgustos y aflicciones que nos alcanzan sin que podamos atribuirles una causa inteligente, dentro de los cuadros de nuestra existencia actual. Seguir leyendo “Fatalidad y destino”

El Libre albedrío

El libre albedrío es definido como “la facultad que tiene el individuo de determinar su propia conducta”, o, en otras palabras, la posibilidad que él tiene de, “entre dos o más razones suficientes de querer o de actuar, escoger una de ellas y hacer que prevalezca sobre las otras.

Problema fundamental de la Filosofía ética y psicológica, viene siendo estudiado y discutido apasionadamente desde los primeros siglos de nuestra era, dando oportunidad a que se formulasen, al respecto, varias doctrinas dispares y antagónicas. Seguir leyendo “El Libre albedrío”

El descanso

En las respuestas que dieron a las preguntas núms. 682 y 684, formuladas por Kardec, nuestros amigos espirituales nos esclarecen que “el descanso es una ley de la naturaleza, siendo una necesidad para todo aquel que trabaja”, y más: que “oprimir a alguien con el trabajo excesivo es una de las peores acciones”, siendo, incluso, una grave infracción del Código Divino.

En efecto, el 4º mandamiento ordena: “Acuérdate del día de sábado, para santificarlo. Seguir leyendo “El descanso”

Conócete a ti Mismo

FaroLa felicidad fue, es y será siempre la mayor y la más profunda aspiración del hombre. No existe nadie que no desee conquistarla, tenerla como una compañera inseparable de su existencia. Raros, entretanto, son aquellos que la han conseguido. Es que gran parte de los terrícolas, no conociéndose a sí mismos, como “imagen y semejanza de Dios”, e ignorando los altos destinos para los que fueron creados, no comprenden aún que la verdadera felicidad no consiste en poseer y disfrutar de algo que el mundo nos pueda dar y que, siéndonos negado o retirado, nos hace infelices.

En efecto, aquello que venga de fuera o dependa de otros (bienes materiales, poder, fama, gloria, complacencia de los sentidos, etc.) es precario, inestable, contingente. No nos puede ofrecer, por consiguiente, ninguna garantía de continuidad. Además de eso, lleva fatalmente a la desilusión, al fastidio y a la vaguedad. Seguir leyendo “Conócete a ti Mismo”

El Egoísmo

rodolfoNo es necesario tener mucho conocimiento en psicología para percibir que la fuente de todos los vicios que caracterizan la imperfección humana es el egoísmo. De él dimanan la ambición, los celos, la envidia, el odio, el orgullo y toda clase de males que hacen infeliz a la Humanidad, por las amarguras que producen, por las disensiones que provocan y por las perturbaciones sociales a que dan oportunidad. Lo vemos manifestarse en este mundo bajo las más variadas formas: Egoísmo individual, Egoísmo familiar, Egoísmo de clase, Egoísmo de raza, Egoísmo de nación, Egoísmo sectario. En su aspecto individual, se funda en un sentimiento exagerado de interés personal, en el cuidado exclusivo de sí mismo, y en el desamor a todos los demás, inclusive a los que habitan bajo su mismo techo, los cuales, no es raro, son los primeros en sufrir sus efectos. Seguir leyendo “El Egoísmo”

Las Pasiones

rodolfoLa Doctrina Espírita nos enseña que todas las pasiones tienen como principio originario una necesidad o un sentimiento natural, colocados en el fondo de nuestro interior con el fin de estimularnos para el trabajo y para la conquista de la felicidad.

“Dios es Amor” y, al crearnos, nos hizo participantes de su Naturaleza, es decir, dotados de esa virtud por excelencia, necesitando sólo que la desarrollemos y la depuremos, hasta la sublimación. Tuvo a bien, entonces, hacernos sensibles al placer para que cada uno de nosotros, buscándolo, cultivásemos el amor a sí mismo, para que, en otra etapa, ser capaces de extender ese amor a los semejantes. Seguir leyendo “Las Pasiones”

Limosna y Caridad II

caridadinter0Muchos se excusan de no poder ser caritativos, alegando precariedad de bienes, como si la caridad se redujese a dar de comer a los hambrientos, dar de beber a los sedientos, vestir a los desnudos y proporcionar un techo a los desabrigados. Además de esa caridad, de orden material, existe otra – la moral, que no implica el gasto de un centavo siquiera y, no obstante, es la más difícil de ser practicada. ¿Ejemplos?

He aquí algunos: Seríamos caritativos si, haciendo buen uso de nuestras fuerzas mentales, vibrásemos u orásemos diariamente a favor de cuantos sepamos que se encuentran enfermos, tristes u oprimidos, sin excluir a aquellos que acaso se consideren nuestros enemigos. Seguir leyendo “Limosna y Caridad II”

Limosna y Caridad I

servirLimosna y Caridad son tenidas, por algunos, como una sola y misma cosa, mientras para otros la primera sería sólo una faceta de la segunda, o mejor, una de sus múltiples manifestaciones. Por otro lado, hay quien considera la limosna una obligación para aquél que la da y una humillación para el que la recibe, negando, así, su carácter filantrópico. Desde el punto de vista espírita, puede haber: limosna sin caridad, limosna con caridad, y… caridad sin limosna, dependiendo todo de los sentimientos que acompañen o inspiren el modo de obrar de las criaturas.

Antes, sin embargo, de proseguir con la tesis que nos proponemos desarrollar, conceptuemos uno y otro término: “Limosna”, para nosotros, es la cosa que se da, como, por ejemplo, dinero, comida, medicamento, vestimenta, etc., mientras “Caridad” es esencialmente amor, no amor a nosotros mismos (egoísmo), sino amor al prójimo (altruismo). Hecha esa distinción, además necesaria, nos sería fácil demostrar ahora lo que afirmamos en líneas más arriba. Seguir leyendo “Limosna y Caridad I”

El Derecho de Propiedad

esclavo_dineroLa Doctrina Espírita nos enseña que el derecho de vivir es “el primero de todos los derechos del hombre”, por consecuencia, también el de “acumular bienes que le permitan descansar cuando ya no pueda trabajar”. Si todos los hombres fuesen previsores y, en vez de malgastar sus ganancias en vicios y en lujos, tratasen de formar un capital con el que asegurar la tranquilidad de su vejez, la Sociedad no tendría que hacer frente, como sucede hoy, con el pesado gravamen de la manutención de tantas criaturas que llegan al fin de sus días en la mayor indigencia, necesitadas de techo, alimento, abrigo, medicamento, etc.

El deseo de poseer, con el fin de resguardarse de las incertidumbres del futuro, no justifica, entretanto, los medios que ciertos hombres suelen emplear para conseguir medios de fortuna. Propiedad legítima – lo dice el Espiritismo – sólo es aquella que es conseguida por medio del “trabajo honesto, sin perjuicio de nadie”. Seguir leyendo “El Derecho de Propiedad”

Derecho y Justicia

penalDerecho y Justicia deberían ser sinónimos perfectos, es decir, deberían expresar la misma virtud, pues, si aquel significa “lo que es justo”, esta se traduce por “conformidad con el derecho”. Lamentablemente, sin embargo, aquí en la Tierra, Derecho y Justicia no siempre se corresponden, porque, ignorando o despreciando la Ley de Dios, otorgada para la felicidad universal, la justicia humana ha hecho leyes prescribiendo como derechos algunas prácticas que favorecen sólo a los ricos y poderosos, en detrimento de los pobres y de los débiles, lo que implica una tremenda iniquidad, así como ha concedido a algunos ciertas prerrogativas que de ninguna forma podrían ser generalizadas, constituyéndose, por consiguiente, en privilegios, cuando se sabe que todo privilegio es contrario al derecho común. Seguir leyendo “Derecho y Justicia”

Conocimiento del Futuro

rodolfo¿Puede el hombre conocer su futuro? Y, si puede, ¿debe conocerlo? He aquí dos preguntas interesantísimas, a las cuales la Doctrina Espírita responde de la siguiente manera: Esa posibilidad, aunque es muy relativa, existe, sí, ya que todos traemos, al nacer, ciertas tendencias, aptitudes y cualidades innatas, cuyas manifestaciones, más o menos evidentes, permiten prever, hasta cierto punto, lo que serán o lo que harán en la vida. Fuera de esto, sin embargo, todo lo demás será mucho más difícil, por dos razones: La primera: gran parte de nuestro futuro destino aún no está ni podría estar delineado, pareciendo páginas en blanco de un libro parcialmente escrito. Es que si todo efecto tiene una causa, recíprocamente, cada causa produce determinado efecto. De este modo, los futuros acontecimientos de nuestra existencia van a depender de lo que estemos haciendo ahora, con las modificaciones provocadas por aquello que fuéramos haciendo en cada instante. Seguir leyendo “Conocimiento del Futuro”

Cómo lograr el bienestar

relaciones_espiritualesPregunta de Kardec: “Si hay personas a quienes la suerte es contraria, hay otras a quienes parece favorecerles, pues todo les sale bien. ¿De qué depende esto?” Respuesta de sus instructores espirituales: “Con frecuencia es porque estas últimas saben hacer mejor las cosas.” Ahí está. La aparente “buena suerte” sólo es el resultado de una conducta inteligente frente a las vicisitudes terrenas. Si queremos prosperar, urge, antes que nada, que tengamos claro el objetivo a ser alcanzado. No puede tener ímpetu para subir quien no tiene orientación. Aquél que no sabe para dónde va, acaba por acomodarse en la situación en que está, dejando pasar las horas, los días y los años en la más completa pasividad. Seguir leyendo “Cómo lograr el bienestar”

Fatalidad y destino

rodolfoFatalidad y destino son dos términos que se emplean, a menudo, para expresar la fuerza determinante e irrevocable de los acontecimientos de la vida, así como el arrastre irresistible del hombre para tales sucesos, independientes a su voluntad. ¿Estaríamos nosotros, realmente, a merced de esa fuerza y de ese arrastre? Razonemos: Si todas las cosas estuviesen previamente determinadas y nada se pudiese hacer para impedirlas o modificar su curso, la criatura humana sería una simple máquina, sin libertad y enteramente irresponsable. En consecuencia, los conceptos del Bien y del Mal quedarían sin base, anulando todo y cualquier principio dictado por la Moral. Ahora, es evidente que, casi siempre, nuestras decepciones, fracasos y tristezas ocurren, no por nuestra “mala estrella”, como creen los supersticiosos, sino pura y simplemente por nuestra manera errónea de proceder, de nuestra falta de aptitud para conseguir lo que ambicionamos, o por una expectativa exageradamente optimista sobre lo que este mundo nos pueda ofrecer. Seguir leyendo “Fatalidad y destino”

La ley de libertad

penalEl hombre es, por naturaleza, dueño de sí mismo, es decir, tiene el derecho de hacer todo cuanto crea conveniente o necesario para la conservación y el desarrollo de su vida. Esa libertad, sin embargo, no es absoluta, y no podría serlo, por la simple razón de que, conviviendo en sociedad, el hombre tiene el deber de respetar ese mismo derecho en cada uno de sus semejantes. Dicho esto, todo y cualquier costumbre, que haga que una persona esté completamente sujeta a otra, constituye una iniquidad contraria a la ley de Dios. Durante mucho tiempo, se aceptó, como justa, la esclavitud de los pueblos vencidos en guerras, así como fue permitido, por los códigos terrenos, que los hombres de ciertas razas fuesen cazados y vendidos, como bestias de carga, en la falsa suposición de que eran seres inferiores y, tal vez, ni fuesen nuestros hermanos en humanidad. Seguir leyendo “La ley de libertad”

La igualdad de Derechos del Hombre y de la Mujer

rodolfoDijeron con mucho acierto, las entidades que suministraron a Kardec las ayudas con las que fue compuesto “El Libro de los Espíritus”, que Dios otorgó a ambos sexos los mismos derechos, bajo cualquier punto de vista, y que la situación de inferioridad en la que se halla la mujer, en casi todo el mundo, es debida “al predominio injusto y cruel que sobre ella asumió el hombre”, es decir, “el abuso de la fuerza sobre la debilidad”. Efectivamente, las pesquisas sociológicas comprueban que la supremacía masculina sólo fue obtenida por la violencia, ya que, tan inteligente como el hombre, la mujer lo había auxiliado y acompañado en las glorias de las que se jacta, en el caso de que no fuese disminuida, en su libertad y en sus anhelos de realización, por leyes y preconceptos introducidos por el sexo fuerte, exclusivamente a la sensación del egoísmo que lo ha caracterizado a lo largo de los tiempos. Seguir leyendo “La igualdad de Derechos del Hombre y de la Mujer”

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