Creer en vano

“Por lo cual también sois salvos si lo retuviereis tal como os lo tengo anunciado, sino es que creísteis en vano.” – Pablo. (1 Corintios, 15:2.)

Como acontece a muchas flores que no llegan a fructificar en la estación adecuada, existen innumerables almas, en los servicios de la creencia, que no alcanzan en largos períodos de lucha terrestre la iluminación de sí mismas, por haber creído en vano en las veredas de la vida.

Pablo de Tarso fue muy explícito cuando aseveró a los Corintios que ellos serían salvos si retuviesen el Evangelio. La revelación de Jesús es campo extenso donde hay lugar para todos los hombres, refiriéndonos a los diversos servicios. Muchos llegan a la obra, sin embargo, no pasan más allá de la letra, cooperando en las organizaciones puramente intelectuales; unos improvisan sistemas teológicos, otros contribuyen en la estadística y otros aun se preocupan con la localización histórica del Señor. Seguir leyendo “Creer en vano”

Condición común

“Inmediatamente, el padre del niño, clamando con lágrimas, dijo: ¡Yo creo, Señor! ayuda mi incredulidad.” – (Marcos, 9:24)

Aquel hombre de la multitud, aproximándose a Jesús con el hijo enfermo, constituye una expresión representativa del espíritu común de la humanidad terrestre.

Los círculos religiosos comentan excesivamente la fe en Dios, sin embargo, en los instantes de la tempestad, son escasos los devotos que permanecen firmes en la confianza.

Se revelan las masas muy atentas a los ceremoniales del culto exterior, participan de las edificaciones alusivas a la creencia, con todo, ante las dificultades del escándalo, casi toda la gente resbala en el despeñadero de las acusaciones recíprocas. Seguir leyendo “Condición común”

Contabilidad y destino

Observemos a un instituto bancario en sus operaciones rutinarias.

Todo cliente en dificultades en él comparece, rogando ciertos favores. Vemos allí aquellos que por estar excesivamente comprometidos, requieren más vastos recursos, buscando la solución de grandes cuentas en más amplio sector de servicio; los que solicitan la reforma de los títulos que no pueden pagar en el día justo; los que suplican moratoria adecuada a las aflicciones que atraviesan; y los que se deciden a aceptar intereses pesados y desolladores, en la suprema tentativa de liquidar.

los débitos que contrajeran en otros campos de expectativa y de acción.

Todos luchan y sufren, condicionados a las regulaciones a que se sujetan, trabajando por la quitación que les devolverá el nombre a la respetabilidad debida. Así, también, en la Contabilidad Divina, todos nosotros, en el balance de antiguos débitos, imploramos esa o aquella providencia adecuada a nuestras necesidades. Seguir leyendo “Contabilidad y destino”

Cuando ores

“Y, cuando estuvieras orando, perdonad.” – Jesús. (Marcos, 11:25).

La sincera actitud del alma en la oración no obedece a los movimientos mecánicos vulgares.

En las operaciones de la lucha común, la criatura atiende, invariablemente, a los automatismos de la experiencia material que se modifica de manera imperceptible, en los círculos del tiempo; sin embargo, cuando se vuelve el alma a los santuarios divinos del plano superior, a través de la oración, se pone la conciencia en contacto con el sentido eterno y creador de la vida íntima.

Examine cada aprendiz las sensaciones que experimenta colocándose en la posición de ruego a lo Alto, comprendiendo que se le hace indispensable la manutención de la paz interna delante de las criaturas y cuadros circunstanciales del camino. Seguir leyendo “Cuando ores”

Colaboración

En su condición de movimiento renovador de las conciencias, la Nueva Revelación viene a despertar al hombre para que ocupe el lugar determinado que la Providencia le confiere, y lo esclarece por sobre todo acerca de que el egoísmo, hijo de la ignorancia y responsable de los desvaríos del alma, es una peligrosa ilusión. Nos trae la llave de los principios religiosos, viene a impulsarnos a que respetemos las leyes más simples de la vida, así como nos revela la obligación de colaborar a la que no conseguiremos huir.

La vida, pródiga de sabiduría en todas partes, nos demuestra el principio de cooperación en todos sus planos.

El gusano enriquece la tierra y la tierra sustenta al gusano.

El manantial auxilia a los árboles y los árboles conservan el manantial.

El suelo ampara a la simiente y la simiente valoriza al suelo. Seguir leyendo “Colaboración”

Conocimiento superior

En la adquisición del conocimiento superior, no creas que el deslumbramiento substituya al trabajo. Ni juzgues que el benefactor espiritual, por más azulgo, pueda efectuar la obra que te compete.

El profesor aclara. El alumno, sin embargo, debe poner en ecuación los problemas de la escuela.

El médico auxilia. El enfermo, sin embargo, debe seguir sus indicaciones.

Toda realización pide esfuerzo.

Toda construcción pide tiempo. Seguir leyendo “Conocimiento superior”

Creación verbal

“Sea, sin embargo, tu palabra: Si, sí; no, no … “Jesús .(Mateo 5:37)

Toda frase, en el mundo del alma, es semejante a ingeniosa proyección suscitando imágenes en la cámara oculta del pensamiento.

Tenemos, así, frases y frases: duras como acción; violentas como el fuego; suaves como la brisa; reconfortantes como el sol; mordaces como laminas; providenciales como el bálsamo.

A vista de eso, todos nosotros cargamos, en el estoque verbalistico, palabras y palabras: Seguir leyendo “Creación verbal”

Definiendo rumbos

En verdad, amigo mío, en el Espiritismo habrás encontrado tu renovación mental. El fenómeno mediúmnico habrá modificado tus convicciones. Seguramente, las conclusiones filosóficas han alterado tu visión del mundo. Ahora admites la inmortalidad del ser. Sientes la excelsitud de tu propio destino.

Pero si esa transformación de la inteligencia no eleva tu corazón mediante el perfeccionamiento íntimo, si los principios que abrazas no te ayudan a que mejore tu comportamiento en relación con nuestros hermanos de la Humanidad, ¿para qué te sirve el conocimiento?

Si una fuerza superior no educa tus emociones, si la cultura no te conduce hacia la sublimación del carácter y del sentimiento, ¿qué haces con el tesoro intelectual que la vida te confía?

El intercambio con los habitantes del mundo espiritual no tiene valor si solamente satisface un capricho. La asombrosa manifestación de lo que no es habitual puede carecer de sustancia. Seguir leyendo “Definiendo rumbos”

Mediúmnidad a desarrollar

Mediúmnidad a desarrollar:

Tema permanente dentro del que hacer espírita. Para explicar sintéticamente qué es eso, recurrimos a los ejemplos esclarecientes y vivos del trabajo y del estudio. Alguien llega a un taller solicitando un empleo. Necesita ganar para su subsistencia. Su pedido obtiene respuesta favorable. Pero si espera, durante el transcurso de los días y los meses, que los directores de la organización lo impulsen constantemente en el trabajo que tiene que cumplir y para el cual no pone ni la menos iniciativa, ya sea para el traslado de un faro liviano como para colaborar en la limpieza con la escoba, se sentirá siempre bajo la mirada de los jefes de los trabajos, quienes tendrán motivos para agradecerle su presencia y comunicarle su cesantía. Esto es porque nadie adquiere competencia observando solamente.

Laguen llega a la escuela solicitando su inscripción en los cursos. Precisa capacitarse y adquirir conocimientos. Su solicitud es aprobada. Pero si espera, durante el transcurso de los días y los meses, que los profesores lo impulsen permanentemente en los deberes que tiene que cumplir y para los cuales no tiene ni la más común idea, tanto sea en el estudio de las lecciones, como en la respuesta espontánea a una pregunta que se le formule sobre una materia determinada del programa, se sentirá siempre bajo la mirada de los profesores que han de resolver la necesidad de que repita el ciclo. Seguir leyendo “Mediúmnidad a desarrollar”

Beneficencia y caridad

La beneficencia alivia la prueba.

La caridad extingue el mal.

La beneficencia auxilia.

La caridad soluciona.

Distribuirás a manos llenas algo del oro que se te derrama de la bolsa, entretanto, si en ese algo no pusieres la luz de tu amor, en forma de respeto y cariño, ante las llagas del semejante, no habrás construido en él la comprensión que lo hará reconciliarse consigo mismo. Seguir leyendo “Beneficencia y caridad”

Tiempo

Emmanuel

En el tiempo infinito, el “hoy” es el reflejo de nuestro “ayer”, tanto como el “mañana” será, como es justo la proyección de nuestro “hoy”.

Recibe, cada día, por llama de luz que puedes aprovechar en el engrandecimiento de la vida que te rodea.

Somos siervos privilegiados con valioso préstamo de dones sublimes.

Abstengámonos, de ese modo, de la pérdida de tiempo y hagamos las tareas que nos compete atender. Seguir leyendo “Tiempo”

El señor permanece

Emmanuel

Busca al Cristo, en silencio, y graba sus lecciones en las páginas de la propia lucha de cada día, y quien te acompaña sabrá encontrar, en tu conducta y en tus gestos, bendecido camino de la elevación.

Es necesario que sepamos comulgar la esperanza y el sufrimiento, la prueba y la dificultad de los otros, bendiciendo a los hermanos que comparten la marcha y enseñándoles, por la regla de nuestras propias acciones, el camino renovador, susceptible de ofrecerles la bendición de la paz.

La asistencia es la fraternidad en acción. Sin ella, indiscutiblemente, nuestros más preciosos argumentos verbalísticos no pasarían de bellos muestrarios sonoros. Seguir leyendo “El señor permanece”

Problemas

Emmanuel

En cualquier problema en el camino de la vida, la respuesta cristiana será siempre disfrazar la fuerza del mal por la fuerza del bien.

El corazón abierto a las sugestiones del bien aclara la consciencia, dilatando su grandeza.

La consciencia sin mancha ilumina la mente, renovando sus manifestaciones.

La verdadera renuncia no es desistir de la lucha y si, el trabajo silencioso en el auxilio a aquellos que nos proponemos ayudar o salvar. Seguir leyendo “Problemas”

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