Veneno

Corrosivo en el corazón, surgiendo de la unión entre la revuelta y el desánimo, tizna el manantial de la emotividad y sube a la cabeza en forma de nube. Y llegado al cerebro, transfigura el pensamiento en plasma sutil de lodo, perturbando la visión que se envuelve en clamoroso desequilibrio.

La víctima, de ese modo, no percibe más el bien que el Cielo esparce en todo, para ver sencillamente el mal que trae consigo, e imagina, con prisa, espinos y pantanos donde hay flores y bendiciones, ideando el crimen donde brilla la virtud.

Leer másVeneno

Cuna

Con excepción de los planes elaborados para obras especiales – obras en las que Espíritus misioneros administran las reservas fisiológicas a fin de crear reflejos de la Vida Superior entre los hombres, para impulsarlos a una mayor elevación -, la cuna del presente es el retrato de lo sucedido ayer.

El camino comenzado en una determinada existencia es la prolongación de los caminos recorridos en las encarnaciones que la precedieron. En la Tierra, la investigación científica llega hasta el agotamiento en el estudio de la trasmisión de los caracteres biológicos. Los núcleos de cromosomas al igual que los vehículos citoplasmáticos, los factores ambientales tanto como las genealogías familiares, son considerados por los genetistas para resolver la ecuación de los problemas del origen, y naturalmente, de sus indagaciones surgen resultados notables, como los referidos a los caracteres morfológicos y a las sorpresas de la adaptación.

Leer másCuna

Dios no desampara

«Y le di tiempo para que se arrepintiese de su prostitución y no se arrepintió.» – (Apocalipsis, 2:21.)

Si el Apocalipsis está repleto de símbolos profundos, eso no impide que vengamos a examinarle las expresiones, compatibles con nuestro entendimiento, extrayendo las lecciones susceptibles de ampliarnos el progreso espiritual. El versículo mencionado proporciona una idea de la generosidad del Altísimo, en la consideración de las fallas y defecciones de los hijos transgresores.

Mucha gente insiste por la rigidez e irrevocabilidad de las determinaciones de origen divino, entretanto, nos compete reconocer que los corazones inclinados a semejante interpretación, aún no consiguen analizar la esencia sublime del amor que apaga deudas obscuras y hace nacer un nuevo día en los horizontes del alma.

Leer másDios no desampara

Cooperación

Para que una determinada persona dirija con éxito y eficiencia una empresa importante, no es suficiente su designación en el cargo. Se requerirá de ella un conjunto de cualidades superiores, a fin de que impulse la obra hacia la consolidación y la prosperidad. No solamente autoridad, sino también capacidad conductiva aliada al discernimiento. No sólo conocimientos teóricos y cultura sino, además, virtudes conjugadas con un claro concepto de las proporciones.

Cuando recursos abundantes son puestos al servicio de una cabeza carente de rumbo definido, se los puede comparar con un tesoro que ha sido confiado a la insensatez; del mismo modo, si la riqueza no se destina a fines útiles es como un navío a la deriva. Aquel que ejerza el gobierno deberá emitir impulsos de justicia, bondad, trabajo y disciplina, si está dispuesto a alcanzar los objetivos de la tarea que se le ha encomendado.

Leer másCooperación

Cura del odio

«Por tanto si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; porque, haciendo esto, amontonarás brazas de fuego sobre su cabeza.» — Pablo. (Romanos, 12:20.)

El hombre, generalmente, cuando está decidido al servicio del bien, encuentra filas de adversarios gratuitos por donde pase, como ocurre a la claridad invariablemente asediada por el antagonismo de las sombras. Pero, a veces, sea por equívocos del pasado o por incomprensiones del presente, es enfrentado por enemigos más fuertes que se transforman en constante amenaza a su tranquilidad.

Leer másCura del odio

Deseo mucho

Médium quiere decir “intermediario”. Intermediario define la posición de aquel que se pone en medio. Y muchos amigos encarnados, aspirando al contacto con las Esferas Superiores, acostumbran a decir que desean mucho ser médiums. Son innumerables los que se proponen instruir y escribir, hablar y materializar, aliviar y consolar en nombre de los Mensajeros de la Luz; sin embargo, no pasan de la región del “deseo mucho”.

Imaginemos, sin embargo, algunos cuadros comunes en que la persona descansa en ese impulso de inicio.

Está el labrador que desea mucho sembrar; sin embargo, pasa la existencia discutiendo teorías de la agricultura o comentando algo acerca de las diversas plagas que flagelan la labranza, y espera indefinidamente el instante de plantar como si la tierra debiese desplazarse para cogerle las semillas de las manos.

Leer másDeseo mucho

Corregir

Toda corrección, antes que se exprese en palabras, ha de vaciarse en amor para que la vida se eleve. Veamos sino, en sencillos incidentes de la Naturaleza.

No maldecirás la gleba que el desierto alcanzó, pero le ofrecerás la gracia de la fuente para que retorne a los talentos de la producción.

No condenarás el pantano en que el fango se acumuló, provocando la inutilidad, pero drenarás su lecho de lodo a fin de que se restaure en surco fecundo.

No reprobarás simplemente la ropa que los detritos desfiguraron, pero la sumergirás en el agua pura, recomponiendo su forma para la bendición del uso.

Leer másCorregir

Contribuir

«Cada uno contribuya, según propuso en su corazón; no con tristeza o por necesidad, porque Dios ama al que da con alegría.» – Pablo. (II Corintios, 9:7.)

Cuando se divulgó la afirmativa de Pablo de que Dios ama al que da con alegría, mucha gente solo recordó la limosna material. Sin embargo, el loar no se circunscribe a las manos generosas que esparcen óbolos de bondad entre los necesitados y sufridores.

Naturalmente todos los gestos de amor entran en línea de cuentas en el reconocimiento divino, pero debemos considerar que el verbo contribuir, en la presente lección, aparece en toda su grandiosa excelsitud.

Leer másContribuir

Delante del bien

Delante de cada día que surge, reflexionemos en la edificación del bien a la que somos llamados. Para eso, convencemos bendiciendo personas y acontecimientos, circunstancias y cosas, para que se realice lo mejor. Al principio acostumbran aparecer, en lo cotidiano, los problemas triviales del instituto doméstico. Habitualmente, surge el asunto palpitante de la hora solicitándonos atención. Sepamos sustraerle la sombra a probable proyectando el rayito de luz que seamos capaces de improvisar. Enseguida, de inmediato, estamos casi siempre enfrentados por los contratiempos de orden familiar.

Conviviendo con ellos, usemos el verbo calmante y conciliador para que los engranajes del hogar funcionen lubrificados por bálsamo de armonía. Más adelante es el grupo de trabajo con los puntos débiles apareciendo.

Leer másDelante del bien

Convocatoria y elección

Sin flor no hay semilla. Pero si la flor prepara, sólo la semilla permanece.

Sin instrucción, la máquina es una incógnita. Pero si la instrucción avisa, sólo la máquina produce.

Sin convicción, la actitud no aparece. Pero si la convicción indica, sólo la actitud define.

Sin programa, el trabajo se desordena. Pero si el programa sugiere, sólo el trabajo realiza.

Leer másConvocatoria y elección

Cuerpo

Al margen de las digresiones científicas – puesto que los usuales libros técnicos sobre educación son suficientemente esclarecedores, en lo concerniente al aspecto exterior del cuerpo humano -, recordaremos que el Espíritu, inquilino de la casa física, es quien preside su formación y su sustentación, en forma consciente o inconsciente, desde la primera hora de la organización fetal, si bien a menudo lo hace con la asistencia protectora de Mensajeros de la Providencia Divina.

Como trae consigo la suma de los reflejos buenos y no tan buenos, en concordancia con la cosecha de méritos y perjuicios que sembró para sí mismo en el suelo del tiempo, el Espíritu incorpora a los moldes reducidos de su ser las células del equipaje humano, y las asocia a su propia vida a partir de la vesícula germinativa. Amparado en el seno materno, su cuerpo se estructura mediante las células referidas a medida que éstas se multiplican alrededor de la matriz espiritual, del mismo modo que la limadura de hierro lo hace sobre un imán, y forman al principio las láminas blastodérmicas de las cuales deriva el tubo intestinal, el tubo neural, el tejido cutáneo, los huesos, los músculos, los vasos.

Leer másCuerpo