Reforma íntima

Meimei

Reforma íntima: dos palabras que reúnen numerosas llamadas a la sublimación espiritual.

Solo el amor atraviesa las paredes compactas de la cárcel en que la ignorancia aguijonea la penuria de espíritu, conduciendo a los antros sombríos de nuestros débitos, la santificante claridad de la liberación.

Enséñame, Señor, a comprender la armonía con que distribuiste sabiamente los colores en los cuadros de la naturaleza, en el orbe que nos prestaste para vivir.

No menosprecies la migaja de amor que te puede marcar el concurso en el servicio del bien. Seguir leyendo “Reforma íntima”

La lluvia

El día estaba claro y soleado. El barrio era tranquilo, casi sin movimiento, y los niños acostumbraban a jugar con los vecinos en la calle. Ese día, Toninho, de seis años, invitó a sus amiguitos para jugar al balón en la calle. Estaban así entretenidos con el juego, cuando el tiempo comenzó a cerrar. Pesadas nubes fueron surgiendo en el horizonte, avanzando siempre, hasta que el Sol desapareció por completo. Todo quedó oscuro. ¡Parecía de noche!. No tardó mucho, y gruesas gotas de lluvia comenzaron a caer. Los rayos rascaban el cielo, seguidos por truenos ensordecedores.

Los chicos se abrigaron en el balcón de la casa de Toninho, esperando que la lluvia parara para poder volver al juego. Mientras eso, ellos hablaban intercambiando ideas sobre la escuela, cuando comenzaron a discutir. Era común que eso pasara, porque Toninho, orgulloso, le gustaba sobresalir a los demás, creyendo que era el más experto, el más inteligente y el más capaz. Media hora después, el aguacero había cesado y los niños se preparaban para volver al juego, aún con la calle mojada, cuando comenzaron a oír un ruido diferente, como si piedras estuvieran cayendo sobre el tejado. Seguir leyendo “La lluvia”

Para ayudar

Meimei

Para ayudar en la extinción de la oscuridad de espíritu, nadie te pide espectáculos de grandeza. Basta que te dispongas a extender esa o aquella migaja de amor en un rayo de luz.

Cuando tengas que sanar algún momento de tristeza, piensa en las horas de felicidad y esperanza que te alimentan los días.

Cuando tengas que atravesar alguna dificultad en el mundo, suma las bendiciones que ya posees y sentirás el corazón sumergido en el océano sin fin de la bondad de Dios. Seguir leyendo “Para ayudar”

Orientación

Meimei

Pides orientación para las tareas que te caben.

Comencemos por la primera de todas: la construcción de la bondad y de la simpatía para con los otros.

Donde estés, habitúate a comprender y a disculpar.

Es verdad que sufres en el camino que la vida te dio a recorrer, entretanto, muchos de aquellos que te rodean soportan tribulaciones más graves que las tuyas.

¡Señor! … Seguir leyendo “Orientación”

Jesús espera

Meimei

Al pie de cada corazón desventurado, Jesús nos espera en silencio.

Disgustos en familia aparecen, creándote problemas…

Cuenta los días de júbilo y seguridad que el hogar te concedió, y percibirás que los contratiempos de hoy son leves nubes que la fuerza del tiempo deshará.

Sonríe, trabajando y aprendiendo, auxiliando y amando siempre. Seguir leyendo “Jesús espera”

Desafectos

Meimei

Desafectos acostumbran a surgir, con todo, cada corazón verdaderamente amigo vale mucho más que la multitud de los adversarios.

Cada lágrima que se vierte o que se ve está rodeada por millones de sonrisas.

En determinadas ocasiones, crisis y conflictos explotan en el camino, pero, las horas de tranquilidad y esperanza, regocijo y belleza son innumerables en el curso de cada existencia. Seguir leyendo “Desafectos”

Con Dios

Meimei

Dios es la sabiduría, entretanto, guardas la posibilidad de construir la frase renovadora en ayuda a los hermanos en desespero.

Dios es el amor infinito, sin embargo, aquí y más allá, hoy y siempre puedes ser la migaja.

Ayuda como puedas.

El Cielo sabrá usarte. Seguir leyendo “Con Dios”

Acepta

Meimei

Acepta la bendición de entender y la felicidad de trabajar.

Y sigue adelante para amar, auxiliar, construir y comprender, porque Dios espera por ti.

Escucha la esperanza, en el silencio de la propia alma, a hablarte de futuro y de amor, de bellezas y eternidad y transforma la bendición de las horas en riqueza de trabajo. Seguir leyendo “Acepta”

Confía siempre

No pierdas tu fe entre las sombras del mundo. Aunque tus pies estén sangrando, sigue de frente, irguiéndola por la luz celeste, encima de ti mismo.

Cree y trabaja.

Esfuérzate en el bien y espera con paciencia.

Todo pasa y todo se renueva en la Tierra, pero lo que viene del cielo permanecerá. Seguir leyendo “Confía siempre”

Calma y auxilio

Trabaja siempre, pero no desprecies la calma en que te recuperas a fin de pensar con acierto. Eso es de la propia naturaleza. El río para mover la usina del progreso exige la represa en que las aguas se estacionan, antes de que se proyecten en el impacto de fuerzas técnicamente organizadas.

Conserva el camino del corazón accesible a todos los compañeros que te rodeen, muchos de ellos afligidos, rogándote concurso y consuelo. Seguir leyendo “Calma y auxilio”

La salvación inesperada

En un país europeo, cierta tarde muy lluviosa, un maquinista, lleno de fe en Dios, comenzando a accionar la locomotora con el tren repleto de pasajeros para realizar un largo viaje, miró al cielo oscuro y repitió, con mucho sentimiento, la oración dominical.

El convoy recorrió leguas y más leguas, dentro de densas tinieblas, cuando cerca de la medianoche, vio a la luz del farol encendido, algunas señales que le parecieron hechas por la sombra de dos brazos angustiados pidiéndole atención y socorro.

Emocionado, hizo parar el tren, de repente y seguido por numerosos viajeros, corrió por los raíles, buscando verificar si estaban amenazados por algún peligro. Seguir leyendo “La salvación inesperada”

La historia del libro

El mundo vivía en grandes perturbaciones.

Las criaturas humanas andaban empeñadas en constantes conflictos, asemejándose a los animales feroces, cuando se agreden en violentas luchas.

Las enseñanzas de los hombres buenos, prudentes y sabios, eran rápidamente olvidadas, porque después de su muerte nadie más recordaba su palabra orientadora y consejera. Seguir leyendo “La historia del libro”

El ejemplo de la fuente

Un estudiante de inteligencia superior estaba rogando a su instructor que le explicase cuál sería la mejor manera de librarse del mal. Fue conducido por él a una fuente que se deslizaba calma y cristalina, y siguiendo su curso observó:

–Vea el ejemplo de la fuente, que auxilia a todos sin preguntar, y que nunca se detiene hasta alcanzar la gran comunión con el océano. Junto a ella crecen gran variedad de plantas, y en sus aguas calman la sed animales de muchas especies. Seguir leyendo “El ejemplo de la fuente”

La tentación del reposo

En un campo de labor, gran cantidad de gusanos deseaban destruir un viejo arado de madera y que era muy trabajador, y en razón de eso perturbaba sus planes y, en cierta ocasión se reunieron alrededor de él y comenzaron a decirle:

–¿Por qué no te ocupas más de ti? Estás enfermo y cansado…

–A fin de cuentas, todos nosotros precisamos de algún reposo…

–¡Libérate del yugo terrible del labrador! Seguir leyendo “La tentación del reposo”

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