El embarazo en la adolescencia

El embarazo en la adolescencia es uno de los grandes problemas-desafío de la actualidad, debido al número creciente de jóvenes sin preparación para la maternidad, que se deparan en situación de veras perturbadora, generando grave compromiso social.

Dominados por la curiosidad y picados por una bien urdida estimulación precoz, que faculta la promiscuidad de los relacionamientos, los adolescentes fácilmente se entregan a las experiencias sexuales sin ninguna preparación psicológica, menos aun responsabilidad de naturaleza moral.

Desconocimiento de los factores propicios de la fecundación y sin ninguna orientación cultural en torno al intercambio sexual, se permiten el trato de esa naturaleza con ansiedad y bajo conflictos, teniendo que enfrentar el gravamen de la concepción fetal. Al darse cuenta de la ocurrencia inesperada, recorren a trabajos peligrosos, a personas inescrupulosas, casi siempre interesadas en la explotación de la ignorancia, y culminan en la ejecución del crimen cobarde del aborto clandestino, con todos los riesgos resultado de esa actitud cruel.

Leer másEl embarazo en la adolescencia

El adolescente y los fenómenos psíquicos

En la infancia, porque aun en fase complementaria de la reencarnación, el Espíritu disfruta relativa libertad, que le permite más amplio contacto con la realidad causal, aquella al respecto del mundo de donde procede. Ese lugar permanece accesible a su tránsito, y las impresiones más fuertes que de él son llevadas se exteriorizan por el cuerpo físico.

Eclosionan, entonces, en esa oportunidad, los fenómenos paranormales, proporcionando las facultades de la clarividencia y de la clariaudiencia, particularmente, y, bajo más directa inducción de los Espíritus desencarnados, otras manifestaciones de naturaleza mediúmnica propiamente dichas.

No obstante, bajo la protección de los Guías Espirituales, el niño permanece vinculado a la vida plena, tornándose instrumento dócil de comunicaciones medianímicas, incluso que, de forma inconsciente, lo que le causa, en determinadas situaciones, recelos y desequilibrios comprensibles.

Leer másEl adolescente y los fenómenos psíquicos

El adolescente y la religión

La religión desempeña un papel importante en la formación moral y cultural del adolescente, por propiciarle la visión de la inmortalidad, dilatándole la comprensión en torno de la realidad de la vida y de sus objetivos esenciales.

La religión es portadora de significativa contribución ética y espiritual en el desarrollo del carácter y en la afirmación de la personalidad del joven en desarrollo. A través de sus postulados básicos, el alumno en ella aspira la consciencia de si y el comienzo de la madurez de los valores significativos, que se le incorporarán, en definitiva, estableciéndole paradigmas de comportamiento para toda la existencia. Incluso cuando, en la fase adulta, por esta o aquella razón, la religión es contestada, o colocada en un plano secundario, o incluso combatida, en las bases del inconsciente permanecen sus paradigmas que, de una u otra forma, conducen al individuo en los momentos de decisión significativa o cuando necesita cambiar de rumbo, resurgiendo informaciones archivadas que contribuirán para la decisión más feliz.

Leer másEl adolescente y la religión

El perdón en el proceso de evolución del adolescente

En la transición de la adolescencia, el joven saludable es muy susceptible de cambios de comportamientos y de actitudes mentales. Raramente los resentimientos se le hacen profundos, produciendo surcos perturbadores que se transforman en conflictos para el futuro, porque todo parece acontecer con rapidez, cediendo, un hecho, lugar a otro más reciente, de esa forma, no fijándose mucho las impresiones negativas, excepto aquellas que se repiten o que le causan choque, estupor o castración psicológica. De ese modo, las ocurrencias desagradables pueden ser superadas con relativa facilidad, desde que haya substitutos para las mismas, disminuyendo las impresiones de descontento y malestar.

Formando la personalidad y definiéndose en la elección de lo que le agrada aceptar o rechazar, el perdón asume un papel de importancia en su día a día, abriéndole posibilidades para los relacionamientos felices. Hay, naturalmente, excepciones, cuando se trata de personalidades psicópatas, temperamentos inestables y vengativos, que acumulan el residuo del resentimiento en vez de reunir las experiencias positivas y sustituir aquellos otros que son de naturaleza desagradable.

El perdón a los errores ajenos representa comienzo de madurez en el joven, que se revela tolerante, comprensivo, dando a los otros el derecho de equivocarse y abriendo espacio para el auto-perdón.

Leer másEl perdón en el proceso de evolución del adolescente

El reconocimiento del amar al prójimo en la adolescencia

El despertar del sentimiento del amor en la adolescencia es siempre enriquecedor.

Una poesía nueva toma cuenta de la existencia y todas las cosas se tornan coloridas, ofreciendo impresiones antes no percibidas, que se transforman en fuente de inspiración para las definiciones de actitudes, y proseguimiento de aquellas que ya se incorporaron a su perfil humano y a su identidad con relación a la vida.

La aceptación por el grupo social, lo imita, para permanecer desarrollando sus tendencias, que son elegidas conforme la capacidad misma de amar al prójimo y sentir cuanto podrá contribuir en favor de mejores días, y más dignas realizaciones que estén a su alcance. En ese momento, hay el descubrimiento de la necesidad del inter-relacionamiento personal, escogiendo mejor los individuos con los cuales debe convivir y crecer, permitiéndose envolver por aquellos que provocan mayor empatía y se le tornan ejemplo por la riqueza de valores morales y culturales de que se hacen portadores.

El sexo experimenta más saludable orientación, dejando de ser dirigido por los impulsos del instinto, para ser imitado por el sentimiento de la afectividad. El prójimo ya no se le presenta como extraño, el ser distante, sino la persona más cerca de él sea por el sentimiento de fraternidad, sea por el compañerismo, volviéndose miembro de su clan, cuya presencia y afectividad lo compensan emocionalmente.

Leer másEl reconocimiento del amar al prójimo en la adolescencia

Autorrealización del adolescente a través del amor

El amor es siempre el alimento esencial de la vida. En todos los periodos de la existencia física y espiritual de la criatura humana, constituye el estímulo y la sustentación de los objetivos ennoblecedores, facultando alegría y proponiendo metas elevadas para ser alcanzadas.

En la infancia y en la adolescencia, representa el más valioso vehículo de ayuda al desarrollo del ser en formación. Su poderoso impulso da la vida significado y, en ese periodo inicial de la existencia planetaria, es responsable por el equilibrio del desarrollo emocional y vital.

Aunque se sepa que en un cuerpo joven se encuentra un Espíritu maduro o iniciante en las actividades de la evolución, en cada reencarnación o adormecimiento de sus potencialidades psíquicas y emocionales le proporciona el despertar del Dios interno que en él tiene, bien como de los inagotables recursos que proceden del Creador y deben encontrar campo para desarrollarse.

Leer másAutorrealización del adolescente a través del amor

El ser y el tener en la adolescencia

Al principio, en el conflicto que surge con la adolescencia, el joven no se preocupa, normalmente, con la posesión ni con la realización interior, frente a las llamadas externas que lo convocan a tener conocimiento de todo cuanto lo rodea.

Viviendo antes en un mundo especial, cuyas fronteras no iban más allá de los límites del hogar y de la familia, en lo máximo de la escuela, se rompen, ahora, las barreras que lo detenían, y surgen un campo inmenso, ahora fascinante, ahora asustador, que él debe conocer y conquistar, a fin de situarse en el contexto de una sociedad que se le presenta extraña, caprichosa, señalada por costumbres y actitudes que lo sorprende.

Sus pensamientos primeros son de someter todo a una nueva orden, en la cual se sienta realizado y dominador, alzado a la categoría de líder reformista, que altere el paisaje vigente y le de nuevos contornos.

Leer másEl ser y el tener en la adolescencia

Relacionamientos del adolescente fuera del hogar

En estos días de rápidos cambios en el mundo, sociales, económicos, psicológicos, morales y culturales, incluso los adultos experimentados sufren dificultades de adaptación. La celeridad de los acontecimientos, las ocurrencias imprevistas, las transformaciones radicales sorprenden a todos, imponiendo aceptación y adaptación aparentes, sin que ocurra la comprensión de lo que sucede, facultando la absorción de esos fenómenos perturbadores. Debido a eso, cada criatura se preocupa con la propia realidad, raramente disponiendo de espacio mental y emocional para otro, sea la pareja, el familiar, el amigo…

Creando un circulo de relacionamiento superficial, evita profundizar los vínculos de la afectividad fraternal, porque se encuentra señalado por el acondicionamiento del placer sexual, como si todas las expresiones del sentimiento debiesen convertirse en un comportamiento de esa naturaleza.

Los intereses mezquinos en predominancia asustan, y cada cual procura defenderse de la agresión innecesaria del otro, de la competición cruel y deshonesta de su prójimo, que desea tomar su lugar, utilizándose de recursos innobles, desde que triunfe…

Leer másRelacionamientos del adolescente fuera del hogar

Influencia de los medios en el proceso de identificación del adolescente

En un mundo que, a cada instante, presenta cambios significativos, el proceso de identificación del adolescente se hace más desafiador, debido a las diferencias de patrones éticos y comportamentales.

Los modelos convencionales, vigentes, para él, son pasibles de críticas, debido al conformismo que predomina, y aquellos que son presentados traen muchos conflictos incrustados, que perturban la visión de la realidad, no siendo aceptados de inmediato.

Todo, en torno al joven, se caracteriza por medio de formas de inquietud e inseguridad. En el hogar, las imposiciones de los padres, no siempre equilibrados, dirigidos por caprichos e intereses, muchas veces, mezquinos, empujan al joven, desestructurado aun, para la convivencia de colegas igualmente inmaduros. En otras circunstancias, padres irresponsables transfieren los deberes de la educación a trabajadores remunerados, ignorando las necesidades reales de los hijos, y presentándose más abastecedores de equipamientos y recursos para la existencia que, de personas afectuosas e interesadas en su felicidad, dan margen a sentimientos de rencor o de inmediatismo contra la sociedad que ellos representan.

Leer másInfluencia de los medios en el proceso de identificación del adolescente

¿Adolescencia, edad critica? Crisis de identidad

En la adolescencia, la conquista de la identidad es muy relevante y relativamente compleja.

Fase de cambios bajo todos los aspectos, al joven parece confuso distinguir cual, quien o como es el verdadero yo. Igualmente, delante de tantos papeles para desempeñar en la sociedad, es por él iniciada una búsqueda en la tentativa de encontrar su identidad en el conjunto, aquella que mejor se ajuste a su escala de conceptos.

La identidad es el resultado de los valores que facultan la percepción de yo, separado y diferente de todos los demás, que esté en equilibrio y continúe integrado, permaneciendo, a través de los tiempos, como siendo lo mismo, pudiendo ser conocido por las demás personas y descubriendo como los otros son, lo que constituye sentido global de caracterización del ego. Cualquier influencia que perjudique esta autopercepción genera confusión de identidad, problemas para conseguir la participación, la integración y la continuidad de la construcción de la autoimagen.

Leer más¿Adolescencia, edad critica? Crisis de identidad

La vida social del adolescente

En el periodo de la adolescencia, la vida social gira en torno de los fenómenos de transformación que afectan el comportamiento juvenil. Así, la preferencia del joven es por otro de la misma franja de edad, sus juegos son perteneciente a las ocurrencias que les están sucediendo en el día a día. Hay abrupto cambio de interés, y por tanto, de compañías, que se tornan imperiosos para la formación y definición de su personalidad.

No más él se complace en los encantamientos anteriores, en las colecciones infantiles que le eran agradables, ni tampoco en las aspiraciones que antes lo mantenían preso al hogar, al estudio o a los deportes hasta entonces preferidos. Es cierto que existen excepciones, pero, lo normal es la alteración de conducta social, frente a la necesidad de afirmación de la masculinidad o feminidad, del descubrimiento de las ocurrencias que lo afectan y de como orientar el rumbo de las aspiraciones que ahora pueblan su pensamiento. Su socialización depende, de alguna forma, de relativa independencia de los padres, de ajustes a la madurez sexual y de los relacionamientos cooperativos con los nuevos amigos que atraviesan el mismo estadio.

Leer másLa vida social del adolescente