Lo que el adolescente espera de la sociedad y lo que la sociedad espera del adolescente

El adolescente es un ser nuevo, utilizándose del laboratorio fisiopsíquico en diferente expresión de aquella a que se acostumbró. Algunas de sus glándulas de secreción endocrina, como la pituitaria inicialmente, se encargan de secretar hormonas que caracterizan las graves y profundas alteraciones en su organización física, a fin de que, en los hombres, los testículos puedan fabricar testosterona, encargada de las definiciones sexuales masculinas.

En las niñas, los ovarios dan inicio a la labor de producir y eliminar estrógeno, que después se torna cíclico, señalando las formas de la pubertad y luego transformándose en ciclo menstrual. Los niños igualmente experimentan una producción de estrógeno, que proviene de las glándulas suprarrenales, y contribuyen para el desarrollo de los pelos pubianos y demás alteraciones externas del conjunto genital, que se unen para anunciar la llegada de la pubertad.

Las hormonas del crecimiento, secretados por la tiroides y por la pituitaria en el periodo de la pubertad, pasan por significativa transformación y responden por el alargamiento y peso del cuerpo, también denominado estirón de crecimiento, que dura de media cuatro años, y definen su nueva estructura y forma. Ese periodo de torbellinos en el joven lo lleva a verdaderas crisis existenciales de identidad, de contestación de valores, consecuente de los cambios físicos, sexuales, psicológicas y cognitivas al mismo tiempo. Seguir leyendo “Lo que el adolescente espera de la sociedad y lo que la sociedad espera del adolescente”

El adolescente y el noviazgo

En la fase de la adolescencia, la atracción sexual es portadora de alta carga de magnetismo. Surge, inesperadamente, la necesidad de intercambio afectivo, que el joven aun no sabe definir. Los intereses infantiles son superados y las aspiraciones acogidas hasta entonces desaparecen, a fin de ceder lugar a otras motivaciones, normalmente a través del relacionamiento interpersonal. Las hormonas, madurando y produciendo las alteraciones orgánicas, también trabajan en el psiquismo, desarrollando aptitudes y deseos que antes no existían. En ese momento, los adolescentes se miran sorprendidos, observan las modificaciones externas y descubren deseos que no estaban acostumbrados. Son tomados de confusión en una primera fase, después, de inquietud, por fin, de cierta audacia, iniciándose las experiencias del noviazgo. Nos referimos al proceso natural, sin las precipitaciones propuestas por las insinuaciones, provocaciones y permisos morales de toda orden que asolan el mundo juvenil, conspirando contra su realización interior.

Estimulados por esa falsa libertad, mentalmente alertados antes de experimentar las legítimas expresiones del sentimiento, se lanzan en la excesiva búsqueda del sexo, sin ningún compromiso con la emoción, trastornándose y perdiendo la línea del desarrollo normal, paso a paso, cuerpo y mente. Seguir leyendo “El adolescente y el noviazgo”

El adolescente, el amor y la pasión

Periodo de exuberancia hormonal, la adolescencia se caracteriza por los impulsos y desobediencia de la emotividad.

Se confunden las emociones, y todo el ser es un conjunto de sensaciones desordenadas, en un torbellino de impresiones que aturden al joven. Irrumpe, naturalmente, los deseos de la sensualidad, y se confunden los sentimientos, por falta de capacidad de discernir gozo y plenitud, éxtasis sexual y armonía interior.

Es en esa fase que se presentan las pasiones avasalladoras e irresponsables que desajustan y alucinan, generando problemas psicológicos y sociales muy graves, cuando no son controladas y orientadas en el sentido de la superación de los deseos carnales.

Súbitamente el joven descubre intereses nuevos en relación con otro, a aquel con quien convive y nunca antes experimentó nada de original, que se diferenciase de la fraternidad, de la amistad sin compromiso. Seguir leyendo “El adolescente, el amor y la pasión”

El adolescente: posibilidad y limites

En la cuadra primaveral de la adolescencia todo parece fácil, exactamente por la falta de vivencia de la realidad humana. El adolescente examina el mundo a través de las lentes limpias del entusiasmo, cuando se encuentra en júbilo, o mediante las pesadas manchas del pesimismo que en el momento domina sus paisajes emocionales. La realidad, sin embargo, difiere de una como de otra percepción, sin los altos vuelos del encantamiento ni los abismos profundos del existencialismo negativo.

La vida es un conjunto de posibilidades que se presentan para ser experimentados, facultando el crecimiento intelecto-moral de los seres. La forma como cada persona se utiliza de esos recursos redunda en el éxito o en desaire, no siendo la misma responsable por la gloria o por el fracaso de aquellos que la buscan y en ella se encuentran envueltos.

Para el joven soñador, que todo lo ve rosa, hay muchos caminos a recorrer, que exigen esfuerzo, buen direccionamiento de opción y sacrificio. Seguir leyendo “El adolescente: posibilidad y limites”

El adolescente en la búsqueda de la identidad y del idealismo

El florecer de la adolescencia, a semejanza de lo que ocurre con el capullo de la rosa que se abre ante la caricia del Sol, desvela su intimidad que se encuentra adormecida, y despierta, suavemente, aspirando la vida, exteriorizando aroma y ofreciendo polen para la fertilización y resurgimiento en nuevas y maravillosas expresiones.

La plenitud de la vida, en la fase de la adolescencia, se agita y se exterioriza, dejando que todos los contenidos archivados en el inconsciente del ser pasen a revelarse, en forma de tendencias, aptitudes, anhelos y tentativas de realización. No siempre ese despertar es tranquilo, pudiendo, a veces, ser una erupción volcánica de energías retenidas que estallaron, produciendo daños.
En otras ocasiones puede expresarse como sufrimiento íntimo, caracterizado por fobias de apariencia inexplicables, pero que proceden de los registros periespirituales, sumergidos en el inconsciente, que surgen como conflictos, consciencia de culpa, pudor exacerbado, misticismo, en mecanismos bien elaborados de fuga de la realidad.

Reencarnándose, para reparar los errores y edificar el bien en si mismo, el Espíritu alcanza la adolescencia orgánica, vivenciando el transformar de energías y hormonas sutiles como poderosas, que lo despiertan para las manifestaciones del sexo, pero también para las aspiraciones idealistas, desarrollando la búsqueda de la propia identidad. Seguir leyendo “El adolescente en la búsqueda de la identidad y del idealismo”

El adolescente delante de la familia

Incontestablemente, el hogar es la mejor escuela, la más eficiente, porque las lecciones ahí administradas son vivas e impresionables, cargadas de emoción y fuerza. La familia, por eso mismo, es el conjunto de seres que se unen por la consanguineidad para un emprendimiento superior, en el cual son investidos valores, inestimables que se conjugan en pro de los resultados felices que deben ser conseguidos a lo largo de los años, gracias al relacionamiento entre padres e hijos, hermanos y parientes.

No siempre, pues, la familia es constituida por Espíritus afines, afectivos, comprensivos y fraternos. En la mayoría de las veces, la familia es formada para ayudar a los equivocados a recuperarse de los errores morales, a reparar daños que fueron causados en otras tentativas en las cuales frustraron. Así, pues, hay familias-bendición y familias-probación. Las primeras son aquellas que reúnen a los Espíritus que se identifican en los ideales del hogar, en la comprensión de los deberes, en la búsqueda del crecimiento moral, beneficiándose por la armonía frecuente y por la fraternidad habitual. Seguir leyendo “El adolescente delante de la familia”

El adolescente y su proyecto de vida

A partir de Freud el concepto de sexo sufrió una casi radical transformación. El eminente padre de la Psicoanálisis procuró demostrar que la sexualidad es algo mayor de lo que se le atribuía hasta entonces, cuando es reducida solamente a la función sexual. Quedó establecido que la misma tiene mucho más con el órgano genital, ejerciendo una fuerte influencia en la personalidad del ser. Naturalmente, hubo exceso en la propuesta en pauta, en sus inicios, llegándose incluso al radicalismo, que pretendía ser la vida una función totalmente sexual, por tanto, perturbadora y conflictiva.

Siempre se tuvo como fundamental que la vida sexual tenía origen en la pubertad, sin embargo, siempre también se constataron casos de manifestaciones prematuras del sexo, debido a la madurez precoz de las glándulas genésicas.

A Freud cupo la tarea desafiadora de demostrar la diferencia existente en la glándula genital, responsable de la función procreadora, y la de naturaleza sexual, que se encuentra ínsita en el niño desde su nacimiento, experimentando las naturales transformaciones que culminarían en la sexualidad del ser adulto. Seguir leyendo “El adolescente y su proyecto de vida”

El adolescente y su sexualidad

La ignorancia responde por males incontables que afligen a la criatura humana y confunden a la sociedad. Igualmente, perversa es la información equivocada, destituida de fundamentos éticos y carente de estructura de lógica.

En la adolescencia, el despertar de la sexualidad es como la rotura de un dique, en el cual se encuentran reprimidas fuerzas inconmensurables, que se tiran, desordenadas, produciendo daños y perjuicios con relación a todo cuanto encuentran por delante.

En el pasado, el tema era tabú, que la ignorancia y la hipocresía preferían esconder, en una acomodación en la cual la apariencia debería ser preservada, aunque la conducta moral muchas veces se encontrase distante de lo que era presentado. Seguir leyendo “El adolescente y su sexualidad”

Adolescencia. Fase de transición y de conflictos

La adolescencia es el periodo propio del desarrollo físico y psicológico, que se inicia aproximadamente a los catorce años para los chicos y a los doce años para las chicas, prolongándose, hasta los veinte y dieciocho años, respetivamente, en los países de clima frio, siendo que en los trópicos hay una variación para más temprano. Es esa fase, hay un desarrollo de los órganos secundarios del sexo, dando surgimiento a los factores que favorecen la reproducción, como son el espermatozoide en el fluido seminal y la menstruación.

Los chicos experimentan alteraciones en la voz, mientras las chicas presentan un desarrollo de los huesos pelvis, de los senos, lo que ocurre con cierta rapidez, normalmente acompañados por el surgimiento de la afectividad, del interés sexual y de los conflictos en el área del comportamiento, como inseguridad, ansiedad, timidez, inestabilidad, angustia, facultando el espacio para desarrollo y definición de la personalidad, surgimiento de las tendencias y de las vocaciones.

Completando la reencarnación, el adolescente pasa a vivir la experiencia nueva, definiendo los rumbos del comportamiento que el tiempo madurará a través de la vivencia de los nuevos desafíos. Seguir leyendo “Adolescencia. Fase de transición y de conflictos”

La gran transición

Se opera en la Tierra, en este largo periodo, la gran transición anunciada por las Escrituras y confirmada por el Espiritismo. El sufrido planeta experimenta convulsiones especiales, tanto en su estructura física y atmosférica, ajustando sus diversas capas tectónicas, concerniente a su constitución moral. Todo esto porque los espíritus que lo habitan, que transitan en franjas de inferioridad, están siendo sustituidos por otros más elevados que lo impulsarán por las veredas del progreso moral, dando lugar a una nueva era de paz y felicidad.

Los espíritus renitentes en la perversidad, en los desmanes, en la sensualidad y vileza, están siendo enviados lentamente para mundos inferiores donde enfrentarán las consecuencias de sus actos innobles, así renovándose y predisponiéndose al retorno planetario, cuando recuperados y decididos al cumplimiento de las leyes de amor. Por otro lado, aquellos que permanecieron en las regiones inferiores están siendo traídos a la reencarnación para que disfruten de la oportunidad de trabajo y aprendizaje, modificando los hábitos infelices a los que se han sometido, pudiendo avanzar bajo la regencia de Dios. Seguir leyendo “La gran transición”

Jesús y el espíritu del mal

Los cristianos de todos los tiempos conocieron las embestidas perversas del espíritu del mal, que los agredió y los sacrificó, en actos indignos, con el objetivo de dificultar su dedicación al Maestro Jesús. Al principio, él estuvo siempre activo persiguiendo al Maestro, a través de instrumentos propios, que eran: los fariseos, los saduceos, los sacerdotes y los individuos mezquinos que intentaron crearle dificultades, instigando a las fuerzas dominantes para que le impidiesen el Sublime Ministerio. Conociéndolo de cerca, al Amoroso Amigo de los que no tenían amigos, se trasladaba de ciudad a cada nuevo ataque, enseñando el mensaje libertador en esas continuas jornadas cuando la situación en cada lugar se hacía insoportable, porque su hora aún no había llegado…

Innumerables veces, embestían contra Él a través de los obsesos que encontraba y liberaba. En otras ocasiones, se presentaba en la hipocresía y sordidez moral de aquellos que intentaban confundirlo con sus sutilezas criminales, para que sus palabras parecieran equivocadas, a fin de crearle situaciones insoportables. Seguir leyendo “Jesús y el espíritu del mal”

Renovación

El hombre cansado, buscó la fuente generosa y se reanimó con la linfa cristalina, bendecida. Contemplándola, tranquila, no sospechó de sus emociones, quejándose:

-¡Eres dichosa! Mientras que yo padezco de incomprensiones y cansancio, tormentas tropiezos por el camino, soledad y aturdimiento, casi siempre andando debajo de una lluvia de maldiciones, tu estas ahí transparente y noble, bendiciendo a los que a ti se acercaran sedientos…. ¿ Por qué no soy como tú, yo que deseo servicio y paz?

Levemente erizada por el suave viento, la linfa respondió: Seguir leyendo “Renovación”

Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.12

PREGUNTA:

¿Por qué tantas crisis en los hogares? ¿Por qué tanto desamor?

DIVALDO:

El hombre está enfermo y como efecto, en este periodo de transición, exterioriza los estados de desequilibrio. La ciencia y la tecnología, que tanto contribuyeron para el progreso intelectual y para las conquistas personales del hombre y de la sociedad, no equipararon el problema del ser.

Después de más de seis mil años de investigaciones en el área de la ciencia logramos alcanzar el ápice. Seguir leyendo “Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.12”

Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.11

PREGUNTA:

¿Cuál es el papel de practicar meditación para el perfeccionamiento del niño y del joven?

DIVALDO:

Preponderante. Si no enseñamos a meditar, a reflexionar, a concentrar, tendremos una edad adulta atolondrada, porque el tiempo nos es tomado después, sin espacios para ese noble fin. Es necesario crearnos el hábito de la meditación. Todos tenemos, además, el hábito de la meditación y de la concentración en las cosas equivocadas, negativas. Si alguien nos dice una insolencia, tenemos dificultad de sacar eso de la cabeza. Seguir leyendo “Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.11”

Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.10

PREGUNTA:

¿Cómo el evangelizador puede contribuir para la evolución de un niño discapacitado?

DIVALDO:

Inicialmente, el niño discapacitado no estará en la clase de niños normales, supongo. Porque no será el lugar adecuado, porque el niño irá a perturbar el trabajo junto a niños considerados normales. Tendremos que crear una clase especial para administrar, cuanto sea posible el grado de entendimiento del discapacitado, el conocimiento de la realidad del Espíritu. Seguir leyendo “Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.10”

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