Divaldo Pereria Franco – Luz Espiritual

Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.7

PREGUNTA:

¿Cómo educar a nuestros hijos con relación al matrimonio civil y religioso, si ellos, a pesar de no tener un mal comportamiento con relación al matrimonio, pasan por encima de todas las convenciones? Mi hija preguntó si yo quería verla casada o feliz. Eso porque yo no estaba aprobando la unión de ella con un joven separado.

DIVALDO:

En la Doctrina Espirita no tenemos casamiento religioso, que es una creación eclesiástica, teológica, para realizar un culto externo sin mayor significado en el área emocional de la criatura. Seguir leyendo “Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.7”

Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.6

PREGUNTA:

¿Qué hacer cuando el joven adolescente desiste de estudiar la Doctrina a pesar de que los padres continúan? El joven va yendo desde pequeño.

DIVALDO:

Nuestra existencia es hecha de periodos. Hay uno en el cual el joven tiene necesidad de vivir sus propias experiencias, elegir aquello que le parece mejor. Si este joven tuvo, en la infancia y en el primer periodo de la adolescencia, una buena base doctrinaria, él va a realizar otras experiencias. Seguir leyendo “Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.6”

Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.5

PREGUNTA:

¿Porque la mediúmnidad comienza temprano en el joven, principalmente cuando no es espirita?

DIVALDO:

La mediúmnidad se manifiesta, quizá, temprano, porque la mediúmnidad es una facultad del Espíritu que se exterioriza por el organismo. Allan Kardec, en el capítulo 14 de El libro de los Médiums, afirma que todo aquel que siente en determinado grado la presencia de los Espíritus es, por eso mismo, un médium. Seguir leyendo “Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.5”

Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.4

PREGUNTA:

¿Los niños que están siendo evangelizados, de qué manera pueden los padres ayudarlos, a fin de que la evangelización continúe en el hogar?

DIVALDO:

A los padres compete la observación de las tendencias, de la naturaleza de sus hijos para orientarlos bien y despertar nosotros mismos las cualidades que se contraponen a los defectos. Entretanto, esto debe ser hecho cuando los hijos son muy pequeños, y es justamente cuando los padres son más inexpertos, menos maduros. Entonces, cuando vemos los resultados, el tiempo ya pasó. ¿Cómo actuar? Por más inmaduros que sean los padres, hay, entre ellos y los hijos, el largo periodo que ya vivieron. Seguir leyendo “Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.4”

Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.2

PREGUNTA:

Un niño recién nacido y totalmente deformado tiene una vida vegetativa. ¿El sufrimiento sirve para quien reencarnó en ese niño o para los que conviven con él?

DIVALDO:

Para ambos. Principalmente para quien está reencarnado. Posiblemente aquel niño deformado fue un suicida. Pero los padres actuales o aquellos con quien el niño convive pueden haber sido los autores del suicidio o equivalente. Tal vez sean aquellos que no respetaron sus valores morales o entonces los responsables negativos del pasado que vuelven para ayudarlo a soportar las circunstancias. Seguir leyendo “Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.2”

Vicio alcohólico

Bajo cualquier aspecto considerado, el vicio, ese condicionamiento pernicioso que se impone como una “segunda naturaleza” constrictor y voraz, debe ser combatido sin tregua desde cuando y donde se aloje.

Clasificado por la liviandad de muchos de sus aedos como de pequeño y gran porte, surge como forma de “hábito social” y se instala en currículo de largo tiempo, que termina por deteriorar las reservas morales, anestesiando la razón y resucitando con vigor los instintos primitivos de que se debe el hombre liberar.

Insinuante, al principio perturba los iniciantes y despierta en los más débiles curiosa necesidad de repetición, en la búsqueda engañosa de placeres o emociones inusitados, conforme estridulan los aficionados que padecen su irreversible dependencia. Seguir leyendo “Vicio alcohólico”

Alucinógenos, toxicomanía y locura

De entre las obligaciones infelices que desorganizan la economía social y moral de la Tierra actual, las drogas alucinógenas ocupan lugar destacado, considerando la facilidad con que dominan a las generaciones nuevas, estrangulando las esperanzas humanas en relación con el futuro.

Paisaje humano triste, sombrío y avasallador, por los miasmas venenosos que destilan los grupos vencidos por el uso desreglado de los tóxicos, constituye evidencia del engaño a que se permitirán los educadores del pasado: padres y maestros, sociólogos o éticos, filósofos o religiosos.

Cultivando y difundiendo el hábito de los estupefacientes entre pueblos debilitados por la miseria económica y moral, fue adoptado por la Civilización Occidental cuando el éxito de las conquistas tecnológicas no consiguió llenar las lagunas habidas en las aspiraciones humanas, más amplia y profunda integración en los objetivos nobles de la vida. Seguir leyendo “Alucinógenos, toxicomanía y locura”

Delincuencia, perversidad y violencia

La onda creciente de delincuencia que se esparce por toda la Tierra asume proporciones catastróficas, imprevisibles, exigiendo de todos los hombres justos y lúcidos cuidadosas reflexiones.

Irrumpiendo, intempestivamente, se hace avasalladora, en vigoroso testimonio de barbarie, cual locura de procedencia pestilencial se abatiese sobre las mentes, en particular propagándose en la ingenua Juventud, en proporciones inimaginables, aflictivas.

Sociólogos, educadores, psicólogos y religiosos preocupados con el expresivo volumen de delincuentes de toda índole, especialmente los perversos y violentos, profundizan investigaciones, improvisan soluciones, experimentan métodos mal elaborados, asociados a los impositivos de la precipitación, ofrecen sugestiones que triunfan por un día y sucumben de inmediato, todo prosiguiendo como antes, sino más turbulento, más inquietador.

Los milenios de cultura y civilización parece que en nada contribuirán a beneficio del hombre, que, intoxicado por la violencia generalizada, adoptó filosofías extravagantes, en tormentosa búsqueda de afirmaciones, mediante el vandalismo y la obscenidad, en fugas espectaculares para los “orígenes”. Seguir leyendo “Delincuencia, perversidad y violencia”

Frutos de delincuencia

El delincuente debe siempre ser considerado un espíritu enfermo, padeciendo imposiciones alienantes que lo llevan al delito.

No obstante, cumple a la sociedad el deber de permitirle la reeducación y el tratamiento, cuando cogido en los enredos de la Ley.

Apartarlo de la convivencia social, trabajando por su rehabilitación, a fin de que se transforme en ciudadano útil, que contribuya para el progreso de la Humanidad, como a la propia evolución moral, es deber impostergable de cuantos modelan la vida por los códigos de ética y de dignidad. Seguir leyendo “Frutos de delincuencia”

Hijo adoptivo

Querida mamá:

Yo sé que tú me recibiste con el alma en fiesta, vestida de sueños y esperanzas.

En momento alguno te pasó por la mente que el hecho de yo no pertenecer a tu carne pudiese alterar nuestro infinito amor.

Yo vengo de regiones ignoradas y de los tiempos inmemoriales de tu pasado, en el cual establecimos estos vínculos de afecto imperecedero…. Seguir leyendo “Hijo adoptivo”

Hijos Ajenos

He aquí, rudo y soberbio, que se enfrenta, sin respeto e ingrato, agotándote las reservas de ánimo y dejándote en lamentable estado emocional.

Insensible a tus llamadas e indiferente a tus colocaciones se presenta marcado por profundos traumas de los cuales no tienes culpa, mirada desvariada, pareciendo estar a un paso de la locura, amedrentándote e inspirándote la renuncia del ideal educativo.

Tomando actitud vulgar, sus palabras son groseras o brutales, pasando, a través del tiempo, a desconsiderarte, como si la tuya fuese la tarea de servirlo y dejarlo a la voluntad. Seguir leyendo “Hijos Ajenos”

Hijos Ingratos

La ingratitud, llaga pestilente que un día ha de desaparecer de la Tierra, tiene sus inicios en el egoísmo, que es el remanente más vil de la naturaleza animal, lamentablemente persistiendo en la Humanidad.

La ingratitud bajo cualquier forma considerada expresa el primitivismo espiritual de quien la carga, produciendo incoercible malestar donde se presenta.

El ingrato, esto es, aquel que retribuye el bien por el mal, la generosidad por la avaricia, la simpatía por la aversión, la aceptación por la repulsa, la bondad por la soberbia es siempre un atormentado que esparce insatisfacción, martirizando a cuantos lo acogen y socorren. Seguir leyendo “Hijos Ingratos”

Hijo deficiente

La decepción pasó a serte un hierro en brasas, dilacerando sin cesar tus sentimientos. Todos los planes quedaron desechos, cuando esperabas atesorar felicidad y victoria.

En el pasar de los días, desde las primeras señales, anhelaste por un ser querido que llegaría a tus brazos con los laureles y la predestinación de la grandeza con relación al futuro.

El pequeño príncipe debería traer en el cuerpo, en la mente, en la vida, las características de la raza pura, grandioso en el porte, lúcido en la inteligencia, triunfador en las realizaciones. Seguir leyendo “Hijo deficiente”

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