El tigre que balaba

Al atacar a un rebaño, una tigresa dio a luz y poco después murió. El cachorro creció entre las ovejas y llegó él mismo a tomarse por una de ellas, y como una oveja llegó a ser considerado y tratado por el rebaño. Era sumamente apacible, pacía y balaba, ignorando por completo su verdadera naturaleza. Así transcurrieron algunos años.

Un día llegó un tigre hasta el rebaño y lo atacó. Se quedó estupefacto cuando comprobó que entre las ovejas había un tigre que se comportaba como una oveja más. No pudo por menos que decirle:

-Oye, ¿por qué te comportas como una oveja, si tú eres un tigre? Seguir leyendo “El tigre que balaba”

El señor de las cigüeñas

El señor de las cigüeñas

En las elevadas montañas de China vivía un anciano llamado Tian. Su única compañía eran las cigüeñas, y él se encargaba de cuidarlas y alimentar a sus polluelos. Su amistad era tan cercana que pronto lo llamaron “el Señor de las cigüeñas”. Una ocasión decidió bajar al pueblo, para ver si las personas se acordaban de ser buenas y compasivas. Vistió sus mejores galas, se subió sobre una de las cigüeñas y ésta lo llevó volando. Al llegar encontró a un hombre pobre y enfermo envuelto en harapos y le preguntó:

-¿Cambiaría usted su ropa conmigo? Vine a probar si la gente es buena y no quiero que me reconozcan -explicó. Seguir leyendo “El señor de las cigüeñas”

¡Sacúdete y sube!

Se cuenta de cierto campesino que tenía una mula ya vieja. En un lamentable descuido, la mula cayó en un pozo que había en la finca. El campesino oyó los bramidos del animal, y corrió para ver lo que ocurría. Le dio pena ver a su fiel servidora en esa condición, pero después de analizar cuidadosamente la situación, creyó que no había modo de salvar al pobre animal, y que más valía sepultarla en el mismo pozo.

El campesino llamó a sus vecinos y les contó lo que estaba ocurriendo y los enlistó para que le ayudaran a enterrar la mula en el pozo para que no continuara sufriendo.

Al principio, la mula se puso histérica. Pero a medida que el campesino y sus vecinos continuaban paleando tierra sobre sus lomos, una idea vino a su mente. A la mula se le ocurrió que cada vez que una palada de tierra cayera sobre sus lomos… ¡Ella debía sacudirse y subir sobre la tierra!  Esto hizo la mula palazo tras palazo.

Sacúdete y sube. Seguir leyendo “¡Sacúdete y sube!”

El secreto de la felicidad

Hace mucho tiempo en una tierra muy distante había un joven hijo de un rico mercader, que buscaba obstinadamente el secreto de la felicidad. Ya había viajado muchos reinos, hablado con muchos sabios sin conseguir desvendar la cuestión. Un día después de un largo viaje por el desierto llegó a un vello castillo en lo alto de una montaña, allí vivía un sabio que el joven ansiaba conocer. Al entrar en una sala, vio una actividad intensa. Mercaderes entraban y salían personas conversaban por los rincones, una pequeña orquesta tocaba melodías suaves. A lo lejos vio el sabio, que conversaba calmadamente con todos los que lo buscaban.

El joven necesitó esperar dos horas hasta llegar su vez para ser atendido. Seguir leyendo “El secreto de la felicidad”

El viejo de la bicicleta

Todos los domingos por la mañana veíamos un viejito en la puerta de la Federación Espírita del Estado de Goiás. Se quedaba allí, buscando conversación con uno y con otro. De hablar y de ropas simples, denotaba ser persona de pocos recursos financieros, pero su conversación agradable garantizaba la posesión de una noble personalidad, cultivada a lo largo de su existencia.

Cierto día, lo confundieron con un mendigo, y le sugirieron que buscase al personal de Promoción social de la Casa Espírita, él gentilmente mostró una sonrisa jovial y dijo:

– Gracias , pero yo no los necesito. Seguir leyendo “El viejo de la bicicleta”

El poder de la palabra

Cuenta la historia que en cierta ocasión, un sabio maestro se dirigía a un atento auditorio dando valiosas lecciones sobre el poder sagrado de la palabra y el influjo que ella ejerce en nuestra vida y la de los demás. De repente fue interrumpido por un hombre que le dijo airado:

-¡No engañe a la gente! El poder está en las ideas, no en la palabra. Todos sabemos que las palabras se las lleva el viento. ¡Lo que usted dice no tiene ningún valor!

El maestro lo escucha con mucha atención y tan pronto termina, le grita con fuerza:

-¡Cállate, estúpido; siéntate, idiota! Seguir leyendo “El poder de la palabra”

El fantasma que no supo amar

Durante años, Hitoshi intentó -inútilmente- despertar el Amor de aquella a quien consideraba la mujer de su Vida. Pero el destino es irónico: el mismo día en que ella lo aceptó como futuro marido, también descubrió que tenía una enfermedad incurable y le quedaba poco tiempo de Vida. Seis meses después, ya a punto de morir, ella le pidió:

-Quiero que me prometas una cosa: que jamás te volverás a enamorar. Si lo haces, volveré todas las noches para espantarte.

Y cerró los ojos para siempre. Durante muchos meses, hitoshi evitó aproximarse a otras mujeres, pero el destino continuó irónico y él descubrió un nuevo Amor. Cuando se preparaba para casarse, el fantasma de su examada cumplió su promesa y apareció. Seguir leyendo “El fantasma que no supo amar”

El silencio de Dios

Cuenta una antigua Leyenda Noruega, acerca de un hombre llamado Haakon, quien cuidaba una Ermita. A ella acudía la gente a orar con mucha devoción.

En esta ermita había una cruz muy antigua. Muchos acudían ahí para pedirle a Cristo algún milagro.

Un día el ermitaño Haakon quiso pedirle un favor. Lo impulsaba un sentimiento generoso. Se arrodilló ante la cruz y dijo: “Señor, quiero padecer por ti. Déjame ocupar tu puesto. Quiero reemplazarte en la cruz.” Y se quedó fijo con la mirada puesta en la Efigie, como esperando la respuesta. Seguir leyendo “El silencio de Dios”

El poder de la experiencia

Una mujer tenía un hijo joven que se puso enfermo. El médico le dijo que su única cura residía en tomarse una pócima a la vez que permanecía en ayuno una semana. Pero el joven se encontraba en apariencia bien, y era incapaz de ayunar un solo día, a pesar de las continuas advertencias de su madre y el médico.

Un día, la mujer oyó hablar de un sabio que vivía en un lugar lejano y que tal vez podría ayudarla. Fue a verlo y le contó su situación. El maestro dijo: Seguir leyendo “El poder de la experiencia”

El bambú japonés

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: ”¡Crece, maldita seas!”.

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes. Siembras la semilla, la abonas y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. Seguir leyendo “El bambú japonés”

El sueño del sultán

Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Al despertar, ordenó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.

– ¡Qué desgracia Mi Señor! – exclamó el Sabio – cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.

– ¡Qué insolencia! – gritó el Sultán enfurecido – ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!

Llamó a su guardia y encargó que le dieran cien latigazos. Más tarde mandó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: Seguir leyendo “El sueño del sultán”

El viajero

El viajero marchaba por el camino, cuando divisó el pequeño río que surgía tímido entre las piedras. Lo fue siguiendo por mucho tiempo. Poco a poco veía que tomaba volumen y se convertía en un río cada vez mayor.

El viajero continuó siguiéndolo. Mucho más adelante, lo que era un pequeño río se dividió en decenas de cascadas, proporcionando un espectáculo de aguas cantantes. Seguir leyendo “El viajero”

El amanecer del amor

Cuando el día amanece y el sol comienza a clarear todo, las estrellas se apagan, una a una, los pájaros comienzan a cantar saludando la luz, toda la naturaleza despierta…

Las flores se abren llenando el aire de perfume, los peces se dirigen a la superficie atraídos por la claridad, el viento aun está soplando frio, clareándolo todo, la mayoría de los humanos duermen aun. Algunos apenas se levantan muy a desgana, para cumplir el horario del trabajo. Seguir leyendo “El amanecer del amor”

Hacerlo a tiempo

En una pequeña laguna vivían tres peces. Un día vieron que un pescador se había acercado a la orilla y preparaba su red de pesca. Después de deliberar, decidieron adoptar la estrategia de saltar fuera de la charca y hacerse pasar por muertos intentando adoptar una posición inmóvil y aguantando la respiración.

Uno de ellos pasó a la acción rápidamente, por lo que, tomando impulso, saltó a los pies del pescador aunque se le olvidó estarse quieto y aguantar la respiración. Éste, atónito por la rara actitud del pescado, lo observó y, ante la sospecha de que aquel pez pudiera estar enfermo o algo parecido, resolvió tirarlo al agua. Seguir leyendo “Hacerlo a tiempo”

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