¿Llegó la hora?

“<¡Solo el pavo muere en la víspera!” – dice el adagio popular, haciendo referencia al hecho de que nadie desencarna antes que llegue su día. En realidad, ocurre lo contrario. Pocos cumplen integralmente el tiempo que les fue concedido, con raras excepciones, el hombre terrestre atraviesa la existencia presionando la máquina física, comprometiendo su estabilidad.

Destruimos el cuerpo de fuera para dentro con los vicios, la intemperancia, la indisciplina…

El alcohol, el tabaco, los tóxicos, los excesos de alimentación, tanto como la ausencia de ejercicios, de cuidados de higiene y de reposo adecuado, minan la resistencia orgánica a lo largo de los años, abreviando la vida física.

Leer más¿Llegó la hora?

Inconvenientes y peligros de la mediúmnidad

El problema de la mediúmnidad es el problema del ser humano. Demóstenes, quien fuera uno de los discípulos de Platón y padre de la oratoria, afirmó que no hay nada más fácil que el autoengaño; ya que lo que desea cada hombre es lo primero que cree. ¡Y es verdad porque sólo vemos aquello que queremos ver!

¿Conocen la historia de los seis sabios ciegos y el elefante? La contamos brevemente. En la antigua India habían seis sabios ciegos que dialogaban sobre cómo sería un elefante. Un buen día decidieron ir a tocar al animal con el fin de satisfacer sus mentes y poder comprobar verdaderamente cómo es un elefante. Cada uno de ellos se puso delante del animal por un lugar diferente. De esta forma, el primero, al chocarse con el lomo ancho y fornido del elefante, lo comparó con una pared de barro. El segundo alcanzó uno de los colmillos y dijo: ¡vaya, lo que tenemos aquí es muy cilíndrico y suave, esta maravilla de elefante es igual a una lanza! El tercero se acercó al animal por la trompa, la cual se retorció en sus manos; así que, audazmente, dijo: Yo veo que el elefante es igual que una serpiente. El cuarto extendió la mano, la posó sobre una de las patas y expresó: hasta el hombre más ciego puede decir a lo que esto se parece. Niegue el hecho quien pueda, este portento de elefante es igual a un árbol. El quinto alcanzó una de las orejas y dijo: está bastante claro que el elefante es semejante a un abanico. Y el sexto, en cuanto empezó a tantear al elefante, agarró su cola oscilante y replicó: Yo veo que el elefante es como una soga, vieja y delgaducha. Y aquellos sabios continuaron disputando larga y ruidosamente sobre lo que era un elefante. Como dudaron del testimonio de unos para con los otros, terminaron aferrándose cada uno a su propia opinión, pensando que los demás estaban muy equivocados.

Leer másInconvenientes y peligros de la mediúmnidad

Confianza reciproca

Muchos compañeros en la Tierra se declaran indignos de trabajar en la mies del Bien, alegando que no merecen la confianza del Señor, cuando la lógica patenta otra cosa. Si el Señor no te observase la devoción afectiva, no te entregaría la formación de la familia, en cuya intimidad, criaturas diversas te aguardan cariño y cooperación; si no te apreciase el espíritu de responsabilidad, no te permitiría desenvolver tareas de inteligencia, a través de las cuales influyes un gran número de personas; si no creyese en tu nobleza de sentimientos, no te induciría a sublimar principios y actitudes, en la realización de las buenas obras, con las cuales aprendes a extenderle, en el mundo, el reino de amor; si no te reconociese el sentido de la elección, no te llevaría a examinar teorías del bien y del mal, para que abraces libremente el propio camino; si no te aceptase el discernimiento, no te facultaría la obtención de este o aquel título de competencia, con el cual consigues aliviar, mejorar, instruir o elevar la vida de los semejantes.

Leer másConfianza reciproca

El laboratorio del mundo invisible

Cómo ya ha sido demostrado, el fluido cósmico universal es la materia elemental primitiva y sus modificaciones y transformaciones constituyen la gran variedad de los cuerpos de la naturaleza. El principio elemental del Universo posee dos estados diferenciados: el de eterización, o imponderabilidad, es decir que no puede ser pesado o precisado, al que podemos considerar su estado normal y primitivo, y aquello otro que vemos y comprobamos llamados de materialización o ponderabilidad, que sería consecutivo del primero. Cada uno de estos dos estados produce fenómenos especiales: al segundo pertenecen los del mundo visible, al mundo físico y al primero los del Mundo Invisible, al fluídico. Unos, denominados fenómenos materiales, son del dominio específico de la ciencia, y los otros, llamados fenómenos espirituales o psíquicos, se relacionan en especial con la existencia de los Espíritus y están dentro del dominio del Espiritismo. Pero, como la vida espiritual y la vida corporal se hallan constantemente en contacto, los fenómenos de ambos órdenes se presentan a menudo de forma simultánea.

Leer másEl laboratorio del mundo invisible

La unión

Observemos la síntesis grandiosa que la naturaleza nos ofrece, bajo la forma de la sabia lección que se reporta a las leyes de los esfuerzos en conjunto.

En el Cosmos Grandioso, donde centellean millones de cuerpos celestes, también hace sentir la sublimidad de esta ley. Pues vemos que, en el cortejo inmenso de los astros, existen la armonía en todas las trayectorias.

Bastaría un solo cuerpo celeste, por pequeño que fuese, no cooperar en el conjunto, para que cataclismos de grandes proporciones sucediera como resultado.

Las leyes magnéticas de atracción y repulsión precisan estar en perfecta conjunción de esfuerzos para haber el equilibrio.

Leer másLa unión

Cristianismo primitivo y espiritismo

Estudiar los orígenes del cristianismo primitivo, así como su desarrollo y posterior oscurecimiento, nos puede ayudar a comprender el origen de nuestras principales creencias y las de nuestra sociedad actual. El cristianismo primitivo debemos estudiarlo dentro del marco de las tres grandes revelaciones que nos llegaron a occidente, que son la Ley de Moisés, la primera, las enseñanzas de Jesús, la segunda, y la Codificación Espírita de Allan Kardec, la tercera. La primera revelación nos trajo la Ley Natural condensada en el decálogo de los Diez Mandamientos. La segunda revelación de Jesús nos trajo las enseñanzas de la Ley de Amor y finalmente, la Codificación Espírita nos trajo el conocimiento espiritual necesario para comprender las enseñanzas de Jesús, libres, por fin, de dogmas y de interpretaciones literales.

La primera revelación no trajo al pueblo judío todos los conocimientos espirituales necesarios para la llegada de la segunda revelación. La historia nos demuestra que fue la mayor parte de las creencias espirituales llegaron a través de las civilizaciones colindantes como fueron los egipcios, griegos y babilonios.

Leer másCristianismo primitivo y espiritismo

Oración para los enfermos

PREFACIO: Las enfermedades son parte de las pruebas y de las vicisitudes terrestres; son inherentes a la imperfección de nuestra naturaleza material y a la inferioridad del mundo en que habitamos.

Las pasiones y los excesos de todas clases siembran en nosotros gérmenes malsanos, frecuentemente hereditarios. En mundos más avanzados física y moralmente, el organismo humano, más purificado y menos material, no está sujeto a las mismas enfermedades y el cuerpo no está minado sordamente por los estragos de las pasiones. (Cap. III, número 9).

Es menester, pues, resignarse a sufrir las consecuencias del centro en que nos coloca nuestra inferioridad, hasta que hayamos merecido cambiarlo. Entretanto consigamos el mérito, eso no nos debe impedir hacer lo que dependa de nosotros para mejorar nuestra posición actual; pero si a pesar de nuestros esfuerzos, no podemos llegar a ello, el Espiritismo nos enseña a soportar con resignación nuestros males pasajeros.

Leer másOración para los enfermos

¿Te acuerdas?

Cuando la sombra de la muerte desciende sobre un hogar y arrebata a un hijo querido, de inmediato nuestros pensamientos se vuelven hacia los padres.

¿Cómo soportará el dolor el corazón materno? ¿Cómo conseguirá ser fuerte el corazón paterno? Y, casi siempre, no nos acordamos de los hermanos del que ha partido. Si son pequeños, niños, parece que tenemos la idea de que, para ellos, aquello no es tan grave. Explican que el hermanito hizo un largo viaje, fue al encuentro de Jesús. O que se transformó en una estrella y está iluminando el cielo. O, también, que está viviendo con su ángel de la guarda. Sin embargo, los lazos que unen a los hermanos son, a veces, muy fuertes y llevan a los niños a pensar en su hermanito o hermanita, preguntándose:

Leer más¿Te acuerdas?

Por la paz del mundo

El papel de la mujer en la vida de los pueblos es inmenso. Hermana, esposa o madre, es la gran consoladora y la cariñosa consejera. Ella tiene el futuro de la Humanidad en sus manos. A través de la maternidad, ofrece al mundo los ciudadanos de hoy y del mañana. Es ella quien proporciona soldados a los cuarteles, ofrece los intelectuales para las academias, da al mundo los hombres extraordinarios que realizan las grandes transformaciones en el planeta en que vivimos.

La Historia nos la muestra, en diversas ocasiones, como la guerrera, al lado del hombre que ha elegido como pareja; o como la política sagaz que interfiere por el bien del pueblo.

Recordamos a nuestras heroínas María Quitéria, durante la independencia de nuestro país (Brasil); de Anita Garibaldi, del estado de Santa Catarina, que sirvió a dos países. También la encontramos como la intelectual, la artista, la ejecutiva eficiente. Sin embargo, entre todos estos papeles, con seguridad el que se sobresale es el de madre. Donde quiera que esté, ella es la dulzura transformada en cuidado para con el hijo.

Leer másPor la paz del mundo

Viejo trauma

Recomendaciones:

– ¡Solo me entierran cuando comience a oler mal!…

– No me entierren. ¡Quiero ser incinerado!…

– Cumplan rigurosamente el plazo de veinticuatro horas para el entierro. ¡No importan las circunstancias de mi muerte!…

En conferencias sobre la muerte, la pregunta frecuente es:

– ¿Si paso por un trance letárgico y me despierto en la tumba, que pasará conmigo?

La respuesta jocosa:

– Nada de especial. Simplemente morirás en pocos minutos, por falta de aire.

Leer másViejo trauma

Vida y valores (Humores en el hogar)

Nuestra casa es el lugar donde nos recogemos para convivir en familia. Todos nosotros vamos para casa al salir del trabajo, de la escuela. Vivimos en nuestra casa. Pero existe una dimensión en nuestra casa, pocas veces observada, porque la casa para donde la gente va, no es apenas la construcción de albañilería, no es apenas la construcción de madera, no es apenas la construcción propiamente dicha, es más otro tipo de elaboración. Nuestra casa, aquella dentro de la cual nos envolvemos, la llamamos hogar. Entonces hacemos una distinción entre la casa, construcción física, sea de que material que sea, sea el apartamento, sea lo que sea es el hogar.

Leer másVida y valores (Humores en el hogar)