Salud es trabajar

A lo largo de su luminosa trayectoria, Chico experimento innúmeros problemas de salud, sin permitir que los males físicos lo imposibilitaran. Indagado, en cierto hecho, si en algún momento sintió impaciencia o rebeldía, explicó:

-No sufro tanto así, porque la ciencia médica está bastante avanzada. Tengo, por ejemplo, un proceso de catarata inoperable y desde hace décadas hago la medicación en mis ojos, con mucha calma, porque considero, conforme me enseñó Emmanuel, que la posibilidad de ver ya es un privilegio.

Notable postura, ¿no es así, lector amigo? Un convite a la reflexión en torno de males que no nos afligirán tanto, si no los imaginásemos capaces de paralizar nuestras iniciativas y descolorear nuestra existencia. La forma como el mentor espiritual le sedimentó esa convicción es bastante pintoresca.

Cierto hecho, luchando por vencer un proceso hemorrágico en el ojo derecho, Chico dejó de participar en los trabajos mediúmnicos por dos días. Emmanuel vino a verlo. Seguir leyendo “Salud es trabajar”

Conocimiento superior

En la adquisición del conocimiento superior, no creas que el deslumbramiento substituya al trabajo. Ni juzgues que el benefactor espiritual, por más azulgo, pueda efectuar la obra que te compete.

El profesor aclara. El alumno, sin embargo, debe poner en ecuación los problemas de la escuela.

El médico auxilia. El enfermo, sin embargo, debe seguir sus indicaciones.

Toda realización pide esfuerzo.

Toda construcción pide tiempo. Seguir leyendo “Conocimiento superior”

El ser y el tener en la adolescencia

Al principio, en el conflicto que surge con la adolescencia, el joven no se preocupa, normalmente, con la posesión ni con la realización interior, frente a las llamadas externas que lo convocan a tener conocimiento de todo cuanto lo rodea.

Viviendo antes en un mundo especial, cuyas fronteras no iban más allá de los límites del hogar y de la familia, en lo máximo de la escuela, se rompen, ahora, las barreras que lo detenían, y surgen un campo inmenso, ahora fascinante, ahora asustador, que él debe conocer y conquistar, a fin de situarse en el contexto de una sociedad que se le presenta extraña, caprichosa, señalada por costumbres y actitudes que lo sorprende.

Sus pensamientos primeros son de someter todo a una nueva orden, en la cual se sienta realizado y dominador, alzado a la categoría de líder reformista, que altere el paisaje vigente y le de nuevos contornos. Seguir leyendo “El ser y el tener en la adolescencia”

Patrimonio Inútil

Cuenta Esopo (siglo VI a.C.), que un hombre extremamente celoso de sus pertenencias, decidido resguardarse de cualquier perjuicio, tomó radical decisión: Vendió todas sus cosas y compró varios kilos de oro que fundió en una única barra. En seguida, lo enterró en un bosque espeso. A la noche, solitario y esquivo, contemplaba, en éxtasis, su tesoro. Algo de tío pato, el millonario ávaro de las historias de las viñetas, que se deleita sumergiéndose en un tanque lleno de monedas.

Un día fue seguido por el amigo de lo ajeno. Cuando se apartó, después de la adoración rutinaria, el ladrón desenterró el oro y desapareció. El ávaro casi enloquece, tamaña su desespero. Un vecino, al saber sobre el hecho, dijo:

-¡No sé por qué está tan trastornado! Al final, si en el lugar del oro estuviese una piedra sería la misma cosa. Aquella riqueza no tenía ninguna utilidad para usted… Seguir leyendo “Patrimonio Inútil”

Como deben conducirse las esposas

Buenas tardes: Dios nos bendiga a todos, hermanas y hermanos. Os doy la bienvenida a todos y muy especialmente a vosotras, porque siempre la presencia femenina adorna el ambiente, anima el espíritu, mueve el sentimiento y afirma la hermandad y la armonía que debe reinar en estas reuniones.

Todo es consecuencia de que en vuestras almas anida la virtud y la tolerancia para las faltas de los demás. Casi siempre sois protagonistas de hechos que dejan rasgos de luminosidad, aunque en ellos actúe alguna presión egoísta que está muy justificada por vuestra sensibilidad de esposas y madres que desean lo mejor para ellos. Hagamos un parangón de estos rasgos que distinguen a la mujer, con una singular planta:

Nace una bella, fragante y vigorosa planta, que es el sentimiento. Al crecer, empieza a ramificarse, que son las irradiaciones que el sentimiento emite por doquier. En el final de las ramificaciones comienza a formarse una flor. Seguir leyendo “Como deben conducirse las esposas”

Resurrección de la carne

1010 – El dogma de la resurrección de la carne, ¿es la consagración de la reencarnación enseñada por los Espíritus?

– ¿Cómo queréis que sea de otro modo? Estas palabras como tantas otras, sólo parecen insensatas a los ojos de ciertas personas, porque las toman al pie de la letra. Por eso, conducen a la incredulidad. Pero dadles una interpretación lógica, y aquellos a quienes llaman libre pensadores las admitirán sin dificultad, por lo mismo que reflexionan; porque no lo dudéis, esos libres pensadores no desean otra cosa que creer. Tienen como los otros, tal vez más que los otros, sed de futuro, pero no pueden admitir lo que es rechazado por la ciencia. La doctrina de la pluralidad de existencias es conforme a la justicia de Dios. Sólo ella puede explicar lo que es inexplicable sin ella. ¿Cómo queréis, pues, que este principio no estuviese consignado en la misma religión?

– ¿Así, pues, la Iglesia misma con el dogma de la resurrección de la carne, enseña la doctrina de la reencarnación?

– Eso es evidente. Por otra parte, esa doctrina es consecuencia de muchas cosas que han pasado desapercibidas y que no se tardará en comprenderlas en ese sentido. Pronto se reconocerá que el Espiritismo resalta a cada paso del texto mismo de las Escrituras sagradas. Seguir leyendo “Resurrección de la carne”

Relacionamientos del adolescente fuera del hogar

En estos días de rápidos cambios en el mundo, sociales, económicos, psicológicos, morales y culturales, incluso los adultos experimentados sufren dificultades de adaptación. La celeridad de los acontecimientos, las ocurrencias imprevistas, las transformaciones radicales sorprenden a todos, imponiendo aceptación y adaptación aparentes, sin que ocurra la comprensión de lo que sucede, facultando la absorción de esos fenómenos perturbadores. Debido a eso, cada criatura se preocupa con la propia realidad, raramente disponiendo de espacio mental y emocional para otro, sea la pareja, el familiar, el amigo…

Creando un circulo de relacionamiento superficial, evita profundizar los vínculos de la afectividad fraternal, porque se encuentra señalado por el acondicionamiento del placer sexual, como si todas las expresiones del sentimiento debiesen convertirse en un comportamiento de esa naturaleza.

Los intereses mezquinos en predominancia asustan, y cada cual procura defenderse de la agresión innecesaria del otro, de la competición cruel y deshonesta de su prójimo, que desea tomar su lugar, utilizándose de recursos innobles, desde que triunfe… Seguir leyendo “Relacionamientos del adolescente fuera del hogar”

¿Filosofía o religión?

Como toda filosofía, el espiritismo marcha sobre terrenos comunes con la religión (la cuestión del bien y el mal, el sentido de la vida…) y se encuentra en una posición delicada: expresar ideas nuevas a partir de términos antiguos, apreciados de diferente manera y a menudo caricaturizados. Y si bien es cierto que a veces la literatura espírita “clásica” puede revestirse con atavíos religiosos, es cuestión de ubicarla en su contexto histórico; una particularidad de la comunicación espírita es que el espíritu que se manifiesta obtiene sus medios de expresión del medio en el seno del cual se manifiesta. Las relaciones ambiguas que han existido entre filosofía y religión en el transcurso de la historia, plantean el tema del posicionamiento espírita y remiten a la difícil cuestión de su definición, siempre imprecisa.

No obstante parece que se puede distinguir a primera vista, por un lado la filosofía, disciplina que impulsa al individuo a pensar por sí mismo, de la religión que impone dogmas, afirmaciones que no necesitan ser justificadas. Pero entonces, ¿por qué el espiritismo es asociado con la religión? La sociología nos da elementos de respuesta. En efecto, a pesar de la diversidad de sus teorías, todos los padres fundadores de la sociología, Weber, Durkheim, Simmel o Marx han otorgado un lugar central a la religión y han coincidido en un punto: el rechazo a la religión como factor determinante en la construcción de nuestra modernidad. Ese rechazo, acompañado por el desarrollo de la racionalidad instrumental, de las ciencias y de las técnicas, el “desencantamiento del mundo”, según la fórmula consagrada por Max Weber, es un factor cultural que ha forjado para alguna parte nuestras estructuras mentales. Seguir leyendo “¿Filosofía o religión?”

Contrastes

Existen contrastes que expresan desigualdades. Muchos son los seres encarnados que desean huir de la vida humana; sin embargo, las filas de la reencarnación congregan millones de candidatos ansiosos por volver a nacer…

Legiones de trabajadores desdeñan el trabajo; no obstante, hay siempre multitudes de desempleados en busca de ocupación…

Numerosos alumnos son negligentes con sus estudios; aún así son incontables los jóvenes que no tienen oportunidad de acceder a las casas de estudio, aunque lo deseen fervientemente… Seguir leyendo “Contrastes”

Teatrito

Acto I – En la empresa –

Jefe, ¡su hijo sufrió un accidente!…

– ¡Dios mío! ¿Qué fue? ¡¿Es grave?!

– Cálmese. Apenas cosas de jóvenes. Saltaba el muro de una residencia cuando apareció el propietario. En la fuga apresurada cayó y se fracturó la pierna.

Acto II – En el hospital-

– Padre, te siento fastidiado. No lo hice por maldad. Un juego tonto…

– Está todo bien, hijo. Seguir leyendo “Teatrito”

Lo que son los ángeles

¡Injusticia en el Hacedor Supremo!.

Esto encuentra siempre el alma que estudia y profundiza sobre las afirmaciones dogmáticas del catolicismo. Detengamos hoy nuestro pensamiento en uno de los puntos más flacos, más erróneos de su Génesis, o sea, sobre la Creación Angélica. Meditemos y comparemos. El Dios católico, crea, porque sí, (siempre porque sí) desde el principio, a unos seres revestidos por Él, al crearlos, de una luz deslumbradora, de una pureza inmaculada, destinados a gozar eternamente del mayor de los bienes, o sea, de su presencia, sin haber hecho nada para merecer tan grandioso premio: Estos son los ángeles. Y va creando las pobres almas humanas destinadas a gozar también de su presencia, si sortean los mil y mil peligros de su accidentada vida terrestre, sin dejar manchada su vestidura espiritual al pasar por la Tierra, yendo, sin misericordia ni remisión, para el Infierno eterno, en la mayoría de los casos. Esto enseña el catolicismo; y ahora la razón humana dice: ¿Es que no son criaturas de Dios, iguales ante su amor, los ángeles y las almas humanas? ¿Es que son menos hijas suyas estas últimas que las primeras? Seguir leyendo “Lo que son los ángeles”

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